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CALENDARIO PASTORAL DE LA DIÓCESIS.
AÑO 2009-2010

OBISPO PRESENTA PLAN DIOCESANO
PLAN DIOCESANO DE PASTORAL. 2007-2011

COMUNICADO DEL OBISPO
(Día de la Iglesia Diocesana)
EL OBISPO Y MANOS UNIDAS

CARTA DEL ADMINISTRADOR DIOCESANO
NUEVOS TEMPLOS, UNA NECESIDAD
EDOBITE PUBLICA EXHORTACIÓN APOSTÓLICA
COMUNICADO DE LA DELEGACIÓN DE HERMANDADES

COMUNIÓN DE LOS CELIACOS
COLECTAS EN LA DIÓCESIS. AÑO 2010
PASOS Y DOCUMETACIÓN NECESARIA DE DOCUMENTOS ECLESIÁSTICOS
ESTATUTOS DEL CONSEJO ARCIPRESTAL
ESTATUTOS DEL CONSEJO PASTORAL PARROQUIAL
ESTATUTOS DEL CONSEJO DE ECONOMÍA
ESTATUTOS DE LA COFRADÍA "SANTA PASIÓN"

PLAN ARCIPRESTAL DE PASTORAL
COMUNICADO DE LA DELEGACIÓN DE MIGRACIONES
COMUNICADO DE LA DELEGACIÓN DE ECUMENISMO

 

CALENDARIO PASTORAL DE LA DIOCESIS. AÑO 2010-2011

PRESENTACIÓN DEL PLAN PASTORAL POR EL OBISPO DIOCESANO

El obispo de Tenerife Monseñor Don Bernardo Álvarez Afonso presenta el Plan Diocesano de Pastoral para su Diócesis en el cuatrienio 2007-2011. El texto ha sido publicado en folleto, editado por EDOBITE (Ediciones Obispado de Tenerfe), como PRESENTACIÓN del Plan Diocesano.

Queridos Diocesanos:

Con el curso pastoral 2007-2008 se pone en marcha un nuevo Plan Diocesano de Pastoral. Es el tercero después de nuestro Primer Sínodo y, como los planes anteriores, este de ahora quiere ser un paso más en la aplicación de las orientaciones y normas que -con la guía del Espíritu Santo- entonces se dieron y que siguen en vigor en nuestra Iglesia Diocesana Nivariense.

Para elaborar este Plan hemos procurado seguir las pautas establecidas en el Directorio para el Ministerio de los Obispos: Para la elaboración del plan de pastoral, el Obispo comprometa a las diferentes oficinas y Consejos diocesanos: de este modo la acción apostólica de la Iglesia responderá verdaderamente a las necesidades de la diócesis y logrará aunar los esfuerzos de todos en su ejecución, pero sin olvidar jamás la acción del Espíritu Santo en la obra de la evangelización" (n. 164).

Es, por tanto, un Plan Pastoral hecho entre todos. No sin dificultades y desigual participación (según los arciprestazgos y sectores pastorales), dejándonos conducir por el Espíritu, hemos revisado el Plan anterior, hemos reflexionado sobre los distintos factores, sociales, culturales y eclesiales de la situación actual y sobre su incidencia en la vida cristiana, y hemos hecho propuestas para el futuro.

Con sus intuiciones y propuestas de acción, el Plan Diocesano de Pastoral es reflejo de lo que hemos expresado y aprobado entre todos. Pero, permitidme, aún a costa de alargar esta presentación, que haga algunas reflexiones que nos permitan situar nuestro Plan de Pastoral en el marco más amplio de la misión de la Iglesia , de modo que no se entienda como un conjunto de actividades a realizar o que nos quedemos en el "hacer por hacer", sino que nos veamos nosotros -y veamos nuestro trabajo pastoral— formando parte del Plan Divino de Salvación y al servicio del mismo

Transmitir lo que hemos recibido

Han pasado casi dos mil años desde que Jesús dijo a los apóstoles: «Id al mundo entero y haced discípulos a todas las gentes bautizándolas en el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo, y enseñándoles a guardar todo lo que yo os he mandado. Y he aquí que yo estoy con vosotros todos los días hasta el fin del mundo» (Mt. 28,19-20).

Todo lo que la Iglesia ha sido, es y será es fruto del cumplimiento de esas palabras. Nosotros mismos, los que hoy formamos la Iglesia , hemos conocido y creído en Jesucristo porque otros seguidores de Jesús, anteriores a nosotros, nos lo han presentado. El Señor Jesús, fiel a su promesa, ha estado, está y estará siempre presente. El es contemporáneo a toda persona en cualquier tiempo y lugar. Gracias a esa presencia, las palabras de San Juan, al comienzo de su primera carta, se han ido realizando ininterrumpidamente a través de una larga cadena de cristianos hasta llegar a nosotros:

"Lo que existía desde el principio, lo que hemos oído, lo que hemos visto con nuestros ojos, lo que contemplamos y tocaron nuestras manos acerca de la Palabra de vida, —pues la Vida se manifestó, y nosotros la hemos visto y damos testimonio y os anunciamos la Vida eterna, que estaba vuelta hacia el Padre y que se nos manifestó- lo que hemos visto y oído, os lo anunciamos, para que también vosotros estéis en comunión con nosotros. Y nosotros estamos en comunión con el Padre y con su Hijo Jesucristo" (1 Jn. 1,1-3).

Pues bien, también nosotros, hombres y mujeres del Tercer Milenio, que hemos conocido y creído en Jesucristo, animados por la certeza de su presencia, estamos llamados a anunciar aquí y ahora con -renovado impulso- "lo que hemos visto y oído acerca de la Palabra de vida" para hacer a otros partícipes de nuestra "comunión con el Padre y con su Hijo Jesucristo". Pero, para ello, necesitamos nosotros mismos afianzar nuestra fe. Necesitamos "oír", "tocar con nuestras manos", "ver con nuestros ojos", a Cristo " la Palabra de vida". Es decir, necesitamos cultivar una fe viva, de adhesión y seguimiento de Jesús, para poder dar testimonio de lo que hemos visto, porque de lo que se trata es de "presentar" a Jesús a los demás, no sólo de hablar de El.

Responsabilidad pastoral del Obipo

Esto que corresponde a todo cristiano, por el mismo hecho de serlo, adquiere una especial relevancia en la misión apostólica del Obispo, pues a él se le encomienda la responsabilidad «suscitar, guiar y coordinar la obra evangelizadora de la comunidad diocesana, a fin de que la fe del Evangelio se difunda y crezca, las ovejas perdidas sean conducidas al redil de Cristo y el Reino de Dios se difunda entre todos los hombres» (Directorio para el ministerio de los obispos, 162).

Y es el mismo Directorio el que nos recuerda que «para que la Palabra de Dios alcance los diversos ambientes y personas, es necesaria una estricta coordinación de todas las obras de apostolado bajo la guía del Obispo, para que todos los proyectos e instituciones catequísticas, misionales, caritativas, sociales, familiares, escolares y cualquiera otra que se ordene a un fin pastoral, vayan de consuno, con lo que al mismo tiempo resalte más clara la unidad de la dióces (n. 164).

Y, expresamente, se nos dice: «El Obispo provea a organizar de manera adecuada el apostolado diocesano, según un programa o plan pastoral que asegure una oportuna coordinación de las diferentes áreas pastorales especializadas (litúrgica, catequética, misionera, social, cultural, familiar, educativa, etc.)» (n. 164).

Es dentro de este marco general donde hay que situar el nuevo Plan Diocesano de Pastoral 2007-2011. Su motivación y su finalidad no es otra que mantener viva en nuestras Diócesis y en toda la Iglesia la cadena de la transmisión de la fe. Para ello, como ha ocurrido siempre, hemos de trabajar, coordinada y complementariamente, en todos los ámbitos de la vida diocesana para,

a) recibir íntegramente la fe que nos transmitieron los apóstoles;

b) hacerla propia en la mente, en el corazón y en la vida; y,

c) transmitirla fielmente a los hombres y mujeres de hoy.

Un Plan Pastoral

para evangelizar en la situación actual

Como Iglesia estamos llamados recibir, vivir y tranmitir la verdad y la gracia de Cristo a todos los hombres. Ahora bien, la realización de esta tarea que globalmente llamamos "evangelización" asume aspectos y significados diferentes según las épocas y lugares porque, como nos recuerda el Concilio, la Iglesia desarrolla su actividad apostólica en un determinado ambiente que condiciona notablemente la vida de las personas (cf. CD. 16). Esto es lo que hace necesario un Proyecto o Plan Pastoral que sirva de instrumento para llevar a las personas a una cada vez más plena "comunión con el Padre y con su Hijo Jesucristo". Por tanto, como nos recordaba Juan Pablo II en "Novo millenio ineunte", al hacer un nuevo Plan Pastoral:

«No se trata, de inventar un nuevo programa. El programa ya existe. Es el de siempre, recogido por el Evangelio y la Tradición viva. Se centra, en definitiva, en Cristo mismo, al que hay que conocer, amar e imitar, para vivir en él la vida trinitaria y transformar con él la historia hasta su perfeccionamiento en la Jerusalén celeste. Es un programa que no cambia al variar los tiempos y las culturas, aunque tiene cuenta del tiempo y de la cultura para un verdadero diálogo y una comunicación

Sin embargo, es necesario que el programa formule orientaciones pastorales adecuadas a las condiciones de cada comunidad [...] Dentro de las coordenadas universales e irrenunciables, es necesario que el único programa del Evangelio siga introduciéndose en la historia de cada comunidad eclesial, como siempre se ha hecho.

En las Iglesias locales es donde se pueden establecer <b>aquellas indicaciones programáticas concretas </b>-objetivos y métodos de trabajo, de formación y valorización de los agentes y la búsqueda de los medios necesarios— <b>que permiten que el anuncio de Cristo llegue a las personas, modele las comunidades e incida profundamente mediante el testimonio de los valores evangélicos en la sociedad y en la cultura (NMI 29).

Un Plan Pastoral -como a veces se podría pensar- no es algo superfluo o una moda del momento, sino que responde a la necesidad de ser fieles, tanto a Jesucristo como a las personas a quienes se lo presentarnos y, en último término -como nos recuerda el Concilio—, es un acto de obediencia al Espíritu Santo: " La Iglesia se ve impulsada por el Espíritu Santo a poner todos los medios para que se cumpla efectivamente el plan de Dios, que puso a Cristo como principio de salvación para todo el mundo" (LG, 17). Y como enseñaba Pablo VI: «El problema de cómo evangelizar es siempre actual, porque las maneras de evangelizar cambian según las diversas circunstancias de tiempo, lugar, cultura; por eso plantean casi un desafio a nuestra capacidad de descubrir y adaptar. A nosotros, Pastores de la Iglesia , incumbe especialmente el deber de descubrir con audacia y prudencia, conservando la fidelidad al contenido, las formas más ade¬cuadas y eficaces de comunicar el mensaje evangélico a los hombres de nuestro tiempo» (EN 40).

Un Plan Pastoral

para la renovación personal y eclesial

Pero, no son sólo los "condicionantes ambientales" los que tenemos que tomar en consideración para que el apostolado responda siempre a las necesidades y a la forma de vida de las personas. Hay otro factor de suma importancia que también es necesario constatar y tener presente para comprender la necesidad e importancia de un Plan Pastoral.

"Jesucristo es el mismo ayer como hoy, y lo será siempre" (Heb. 13,8). En cambio nosotros, y la misma vida de la Iglesia , somos hijos de tiempo y estamos sometidos a cambios. Nuestra frágil condición humana —constantemente amenazada por la fuerza del mal y del pecado— hace que tanto nuestros pensamientos y decisiones, como nuestros actos sean inconstantes e inseguros.

Esto explica que la Iglesia , siendo Santa —pues Cristo está en ella por su Espíritu— esté al mismo tiempo necesitada de purificación y renovación en sus miembros, en sus estructuras y en sus actuaciones. Así nos lo recuerda el Concilio Vaticano II:

"Cristo llama a la Iglesia peregrinante hacia una perenne reforma, de la que la Iglesia misma, en cuanto institución humana y terrena, tiene siempre necesidad hasta el punto de que si algunas cosas fue-ron menos cuidadosamente observadas, bien por circunstancias especiales, bien por costumbres, o por disciplina eclesiástica, o también por formas de exponer la doctrina —que debe cuidadosamente distinguirse del mismo depósito de la fe—, se restauren en el tiempo oportuno recta y debidamente" (UR 6).

Esta permanente necesidad de reforma, para poner remedio a los males de la vida eclesial y para llevar a plenitud la vocación de santidad de todo el pueblo de Dios, no se realiza espontáneamente ni puede dejarse al azar. Es necesario "enfrentarse a lo que va mal" para disiparlo y al mismo tiempo empeñarse en instaurar la verdad del Evangelio. Puesto que no todo vale o vale igual, se trata, como le dijo el Señor a Jeremías, tanto de "extirpar y destruir" como de "reconstruir y plantar" (cf. Jer. 1,10). Las personas merecen siempre el máximo respeto, cualquiera que sea su condición y su conducta, pero no así sus comportamientos, que en muchos casos pueden y deben ser cuestionados y corregidos. Lo que llamamos "la denuncia profética", no es contra las personas, sino contra la fuerzas del mal que se encarnan en ellas.

Esto, como avisa el Señor en el Evangelio, exige planificar las acciones a realizar, como si fuéramos a librar una batalla o a construir una torre (cf. Le. 14,25-33). Pero, sobre todo, exige no amoldarse a este mundo, es decir, no dejarse modelar por las corrientes de pensamiento, por los poderes y por las costumbres del mundo presente, cuando son contrarias al mensaje de Jesucristo, y, para ello, nada mejor que seguir la recomendación de San Pablo a los cristianos de Roma: "Transformaos mediante la renovación de vuestra mente, de forma que podáis distinguir cuál es la voluntad de Dios: lo bueno, lo agradable, lo perfecto" (Rom. 12,2).

Decir "renovación de la mente", es sinónimo de "conversión" (metanoia = cambio de mentalidad). San Pablo dirá que los que somos de Cristo "tenemos la mente de Cristo" porque "nosotros no hemos recibido el espíritu del mundo, sino el Espíritu que viene de Dios, para conocer las gracias que Dios nos ha otorgado, de las cuales también hablamos, no con palabras aprendidas de sabiduría humana, sino aprendidas del Espíritu" (cf. 1Cor. 2,12-16).

Sin la "mentalidad de Cristo" es imposible conocer cual es la voluntad de Dios para nuestra vida personal y para nuestra acción pastoral en el tiempo presente. Haríamos, quizás, muchas cosas, incluso llamativas, pero seguramente estaríamos "corriendo en vano". Para no gastar fuerzas inútilmente, para conocer y realizar lo más conveniente, es necesario abrirse a la acción del Espíritu y dejarse guiar por El.

Cuando nos falta esta experiencia del Espíritu, fácilmente sustituimos el testimonio por un activismo estresante, sustituimos o camuflamos la falta de vida por la organización y la estética, cuidarnos el esplendor de las cosas en lugar de abrirnos al Misterio, reducimos el Evangelio en un conjunto de normas y doctrinas, etc.

Para evangelizar de verdad es necesario ser testigo (haber visto, oído, palpado y vivido) lo que se anuncia. Ser una persona que ha vivido un encuentro personal con Cristo, alguien que puede decir como San Pablo: "vivo yo, pero no soy yo; es Cristo quien vive en mí" (Gal. 2,20), o lo que es lo mismo, hay que dejarse vivificar y conducir por el Espíritu Santo. «Sin el Espíritu Santo, Cristo queda en el pasado y el Evangelio es letra muerta... Con el Espíritu Santo, Cristo resucitado se hace presente y el Evangelio es potencia de vida» (Mons. Ignacio Hazim).

Un Plan Pastoral

para cuatro años y para siempre.

El objetivo permanente de nuestro Plan Diocesano de Pastoral para los próximos cuatro años (2007-2011) es una exhortación del Apóstol Pablo en la Segunda Carta a Timoteo: "Haz memoria de Jesucristo Resucitado" (2Tim. 2,8); esta clave se despliega en un sencillo esquema de tres dimensiones, complementarias e interdependientes, en torno a cada una de las cuales vamos orientar prioritariamente la acción pastoral: creer, celebrar y anunciar. Es hacer lo mismo que hacemos siempre, pero con los acentos, los medios y los métodos que hagan posible vivir y anunciar el Misterio de Cristo en las circunstancias actuales.

Centrándonos en la persona de Jesucristo Resucitado, de quien queremos hacer memoria viva, en la práctica seguimos el mismo esquema que usa el Catecismo de la Iglesia Católica y que recientemente ha utilizado el Papa Benedicto XVI en la Exhortación Apostólica "Sacramentum Caritatis": Cristo, misterio que se ha de creer; Cristo, misterio que se ha de celebrar; Cristo, misterio que se ha de vivir. En nuestro caso, esta última dimensión la expresamos con el matiz de "anunciar a Cristo con la vida y con las palabras".

En todo caso, con distintas palabras, se repiten las constantes clásicas de la misión permanente de la Iglesia y que constituyen su naturaleza íntima, expresada en una triple tarea: predicar la palabra (kerigma), celebrar la fe (<i>liturgia</i>), vivir la caridad (). Tareas, todas ellas, que se implican mutuamente y que no pueden separarse una de otra, pues aislada-mente perderían su autenticidad.

Sea por unos caminos o por otros, lo importante es que los programas, lo medios que utilizamos, el testimonio de vida y el modo de actuar de los agentes de pastoral «permitan que el anuncio de Cristo llegue a las personas, modele las comunidades e incida profundamente mediante el testimonio de los valores evangélicos en la sociedad y en la cultura» (NMI 29).

"Haz memoria de Jesucristo Resucitado"

En último término, con nuestro Plan Diocesano de Pastoral para estos cuatro años, pretendemos unir en la mente y en el corazón de los fieles el "hacer memoria de Jesucristo" con el "ser nosotros mismos memoria viva de Jesucristo". Impulsados, guiados y fortalecidos por el Espíritu Santo, y por tanto en docilidad a El, queremos a trabajar con todos los medios a nuestro alcance para que nuestra Iglesia Diocesana sea, cada vez más, "memoria y profecía" de Jesucristo Resucitado, es decir, para que nuestra Diócesis —en todo lo que es y en todo lo que hace sea una manifestación viviente de Jesucristo Resucitado. Ser «memoria y profecía» de Cristo es llevarlo en el corazón y darlo a conocer, es permanecer vinculado a El y presentarlo a los demás.

«Hacer memoria» de alguien, lo mismo que «recordarle», significa «tenerle presente». La palabra «<b>recordar</b>» viene del latín «<recordari>», formado por «re» (de nuevo) y «cordis» (corazón), No es sólo tener a alguien presente en el pensamiento, sino que implica también «volverle a traer al corazón». Al hacer memoria, «la mente y el corazón» van unidos. Si, por ejemplo, yo le digo a alguien que le estoy recordando, le estoy diciendo que les estoy volviendo a pasar por mi corazón. Consecuentemente, el hacer memoria de alguien no nos deja nunca indiferentes, por el contrario provoca unos afectos (positivos o negativos) hacia la persona recordada que nos impulsan a tomar postura y a actuar de un modo determinado.

Cuando San Pablo, le dice a Timoteo «haz memoria de Jesucristo Resucitado», confía que es así como su discípulo podrá superar los temores y afrontar las dificultades por las que está pasando en ese momento. Su llamada vale también para nosotros en el momento presente. Por eso, «hacer memoria de Jesucristo», tener presente su vida y su palabra, «traerlo de nuevo al corazón», es la tarea que nos proponemos realizar con nuestro Plan Diocesano de Pastoral.

Y, puesto que, en la fe de la Iglesia , la memoria de Jesucristo Resucitado se vive y actúa de manera especial en la Eucaristía , hemos de prestar especial atención a la celebración de la Santa Misa. «Sólo la Eucaristía , verdadero memorial del misterio pascual de Cristo, es capaz de mantener vivo en nosotros el recuerdo de su amor» (Juan Pablo II). Esta memoria no es un mero recuerdo de algo que pasó, sino una realidad existencial y dinámica que implica la vida de quien hace memoria hasta el punto que "la participación del cuerpo y sangre de Cristo no hace otra cosa sino que pasemos a ser aquello que recibimos" (San León Magno). Por eso, de modo análogo al sacramento de la Eucaristía , que es presencia viva de Jesucristo y "carne para la vida del mundo" (Jn. 6,51), así "la vocación de cada uno de nosotros consiste en ser, junto con Jesús, pan partido para la vida del mundo" (Benedicto XVI, Sacramentum Caritatis, 88).

Cultivar esta vocación, tender cada vez hacia esa meta, es el contenido del actual Plan Diocesano de Pastoral. Ser "pan partido para la vida del mundo", equivale a convertirse en "memoria viva de Jesucristo" y eso sólo es posible en la medida que crezca nuestra fe en El y en su Palabra y en la medida que nos alimentemos dignamente con su Cuerpo y San¬gre, pues como nos dice el mismo Cristo: "El que come mi carne y bebe mi sangre, permanece en mi, y yo en él. Lo mismo que el Padre, que vive, me ha enviado y yo vivo por el Padre, también el que me coma vivirá por mí". (Jn. 6,56-57).

En el nombre del Padre,

del Hijo y del Espíritu Santo

Queridos diocesanos:

Todos estamos llamados a trabajar en la viña del Señor y hacemos bien en comprometernos cada vez más en la misión evangelizadora de la Iglesia , pero no olvidemos que "si el Señor no construye la casa, en vano se cansan los albañiles" (Salmo 127).

 

Conscientes, por tanto, de que "Dios es quien obra en vosotros el querer y el obrar, como bien le parece" (Filp. 2,13) y que "quien nos ha llamado es fiel y es el quien lo realizará" (1Tes. 5,24) iniciamos esta nueva etapa pastoral "en el Nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo".

Así pues, con esperanza, confiados en Dios y en su poder, ponemos en marcha un nuevo Plan Diocesano de Pastoral con el triple propósito de afianzar nuestra fe y adhesión personal a Jesucristo, de participar más plenamente en su vida celebrando los misterios de la salvación, y de anunciarlo con la "parresía" y el ardor que nos da el Espíritu Santo.

+ Bernardo Álvarez Alonso

Obispo Nivariense


PLAN DIOCESANO DE ACCIÓN PASTORAL 2007-2011

"Haz memoria de Jesucristo Resucitado"

El ocho de diciembre de dos mil ocho celebra-remos el décimo aniversario de la solemne clausura de nuestro primer Sínodo Diocesano. Hemos recorri­do las etapas programadas bajo el lema general de Renovación, Comunión y Misión. Una década después, damos gracias a Dios por los frutos de aquel verdadero acontecimiento del Espíritu y proseguimos la aplicación de sus Constituciones Sinodales en el tercer Plan Diocesano de Pastoral que asume sus directrices y orientaciones.

Nuestra realidad socio-cultural, a diez años vista de aquel 1998, podemos afirmar que es sustancialmente parecida y mantiene algunas de sus constantes. Sin embargo, como se ha venido manifestando, conviene advertir en nuestro tiempo una profundización en los retos que se plantean a la misión evangelizadora de la Iglesia Diocesana y al fortalecimiento de la fe de los creyentes. Ahora, corno dijera entonces nuestro actual Obispo Emérito don Felipe, es importante ponernos en actitud de conversión personal y de renovación espiritual, "a fin de escuchar los gemidos del Espíritu y saber discernir sus deseos"; para ello, el gran misionero de la predicación Apostólica nos legó una regla de oro: "Transformaos por la renovación de la mente para que sepáis discernir lo que es voluntad de Dios, lo bueno, lo que le agrada, lo perfecto " (Rom, 12,2).

Siguiendo la estela del Papa Juan Pablo II pensarnos que "todo lo que nos propongamos, con la ayuda de Dios, debe de estar fundado en la oración y en la contemplación para no caer en el activismo, con el riesgo fácil de hacer por hacer" ' Mantengamos, por ello, la convicción de que el Evangelio es un manantial de verdad y vida tan precioso en nuestro aquí y en nuestro ahora, como en tiempos de Jesús; un tesoro sin igual para nosotros y para el mundo. Quien lo vive de verdad experimenta la salvación, siente el impulso irresistible de comunicarlo a los demás y su testimonio se hace creíble y eficaz. Para vivirlo se nos abre un camino seguro: seguir a Jesús, cada cual según su propia vocación, bajo la guía del Espíritu.

Damos gracias por el empeño con que se trabaja en los distintos ámbitos de nuestra Iglesia Diocesana y por los frutos que están dando muchos proyectos y acciones eclesiales, al tiempo que, en comunión con el vigente Plan Pastoral de la Conferencia Episcopal , llevamos también las preocupaciones ya apuntadas desde hace tiempo:

* Las que tienen su origen en una cultura pública que se aleja decididamente de la fe cristiana y camina hacia un humanismo inmanentista. Esto se manifiesta en diversas formas mentales o actitudes vitales: las tendencias laicistas en la organización de la sociedad, la desidentificación de la realidad misma del matrimonio y la familia, los atentados contra la vida del concebido no nacido, el recorte de libertades en materia educativa, la deriva de una parte de la juventud, sometida a nuevas formas de esclavitud.

* Las que surgen en la misma vida interna de la Iglesia : la débil transmisión de la fe a las gene-raciones jóvenes; la desorientación que afecta a un buen número de sacerdotes, religiosos y laicos; la disminución de vocaciones para el sacerdocio y para los institutos de vida consagrada; la pobreza de vida litúrgica y sacramental de no pocas comunidades cristianas; la aparición de nuevas formas de disenso teológico y eclesial, y la escasa presencia pública de los católicos. El problema de fondo, al que una pastoral de futuro tiene que prestar la máxima atención, es la secularización interna. La cuestión principal a la que la Iglesia ha de hacer frente hoy en España se encuentra tanto en la sociedad (lo que llamamos la cultura ambiente) como en su propio interior; es un problema de casa y no sólo de fuera. 3

Los católicos de estas islas tenemos que asumir plenamente que nuestra situación, en este inicio del siglo XXI, continúa siendo de misión. Misión que ha de apoyarse y llevarse adelante desde el encuentro gozoso con Jesús vivo que nos invita a comunicar, con humildad, pero con firmeza, el tesoro hallado. Llevarnos este tesoro de la fe en vasijas de barro (2 Cor 4,7) Pero sigue siendo un tesoro y, por ello, resuena en nosotros la Buena Noticia de la salvación. ¡Conocer y anunciar a Jesús! Si a nosotros esto no nos hiciese felices ¿cómo podríamos hacer llegar a los demás su encanto? Nos urge, pues, tener coraje misionero, priorizar el objetivo de la evangeli­zación, dejarnos evangelizar más plenamente también nosotros, devolver el atractivo que conserva nuestra fe y nuestra Iglesia, "casa y escuela de comunión, (...) si queremos ser fieles al designio de Dios y responder también a las esperanzas profundas de las mujeres y hombres", este es el reto, que tiene la Iglesia en el inicio del nuevo milenio 4 .

Un impulso que Benedicto XVI expresa de múltiples formas y que se concentra en el anuncio del Dios Amor como centro de todo el mensaje cristiano. En realidad, "el amor de Dios por nosotros es una cuestión fundamental para la vida y plantea preguntas decisivas sobre quién es Dios y quiénes somos nosotros.

Somos requeridos a un trabajo cordial y entusiasta de renovación de lo que hemos heredado y quizá ha perdido vigor o ha desvirtuado su fundamento y, al mismo tiempo, se nos llama para la edificación de obra nueva y para la propuesta valiente y generosa de la fe a los hombres y mujeres de hoy.

Por consiguiente, consideramos que la atención decidida por una pastoral misionera, con todas las consecuencias que esto conlleva, se constituye en la tarea prioritaria de nuestra Iglesia diocesana. Optar por una más apasionada evangelización nos pide, por una parte, prestar atención al ser humano de hoy, mirarlo con los ojos de Dios, es decir, con amor, tomando en consideración su cultura, lo que vive, sien-te y piensa, conociendo a fondo sus aspiraciones y sus heridas, sus limitaciones y sus posibilidades. En una palabra, integramos en la gran corriente de encarnación que arranca de Jesús, hecho en todo igual a los hombres, excepto en el pecado, y que vino al mundo para salvarlo. Y nos reclama, por otra parte, tener siempre activada nuestra vivencia de Jesucristo y de su Evangelio, de manera que aflore fácilmente a nuestros labios y que en todo momento estemos siempre a dispuestos ofrecer una respuesta a quien nos pida dar razón de nuestra esperanza. 6

Por otro lado, como pedía Juan Pablo TI, es preciso: "Que toda la Iglesia en Europa sienta como dirigida a ella la exhortación y la invitación del Señor: arrepiéntete, conviértete, «ponte en vela, reanima lo que te queda y está a punto de morir» (Ap 3, 2) " 7 , y citaba unas palabras del Mensaje final del Sínodo de 1999 dedicado a Europa: "el secularismo que contagia a un amplio sector de cristianos que normalmente piensan, deciden y viven «como si Cristo no existiera», lejos de apagar nuestra esperanza, la hace más humilde y capaz de confiar sólo en Dios. De su misericordia recibimos la gracia y el compromiso de la conversión" 8

Nuestra Planificación Pastoral quiere propiciar en toda la diócesis un esfuerzo «humilde, paciente y perseverante» para «conocer con mayor profundidad el misterio de Cristo» y «para dar testimonio de El». 9 Por ello el nombre en el que somos salvados: Jesucristo, aparece tanto en el Objetivo General que fija la gran dirección de marcha, como en los tres objetivos específicos, que en realidad son dimensiones con un mismo objetivo que han de guiar todas las acciones que los concreten en los distintos ámbitos y con referencia a las distintas personas y situaciones.

Conscientes del momento en que vivimos, debemos centrarnos en lo fundamental del cristianismo, en los contenidos esenciales de la fe. El viaje del cristiano de hoy pasa por ir al corazón de la fe. Es por ello necesario que sepamos afianzar el eje central de la vida y obra de Jesús y que nuestras acciones se encaminen a lo nuclear de la fe y la experiencia de la misma. Se trata de adentrarse en el corazón de la fe para vivirla gozosamente, celebrarla y transmitirla con esperanza. Encaminar todo el Plan Pastoral y, consecuentemente, orientar toda la acción de la Iglesia diocesana en orden a suscitar, cuidar y ayudar a madurar la experiencia de la fe es nuestro gran reto.

Nos recuerda Benedicto XVI que: "No se comienza a ser cristiano por una decisión ética o una gran idea, sino por el encuentro con un acontecimiento, con una Persona, que da un nuevo horizonte a la vida y, con ello, una orientación decisiva " 10 . Por tanto, hemos de ayudar a los agentes de pastoral a ser más conscientes y desplegar las actitudes y competencias necesarias, no tanto para hacer "programas nuevos", sino vivir la novedad permanente del evangelio y orientar nuestros esfuerzos a lo nuclear de la vida cristiana: el encuentro con Cristo. "

En orden a esto último, los criterios de discernimiento para ver si cada elección es la mejor opción posible a la hora de la programación de una actividad pastoral concreta tendrían que ser:

•  avivar la fe de quienes participen en ella,

•  convocar a otros para que se abran y acojan la fe,

•  transmitirla tal como la vivimos gozosamente en la Iglesia.

Se trata, por tanto, de focalizar nuestras op­ciones de fondo y los criterios pastorales para afrontar de manera fecunda la evangelización. Opciones y criterios que concretamos en la perseverancia creativa de las acciones concretas de la pastoral ordinaria, la acogida cordial y la renovación en santidad por parte de las comunidades parroquiales, grupos, movimientos, agentes en general. Todo ello unido a la sólida formación cristiana y pastoral de todos y cada uno, como ya se dijera en nuestra Asamblea Diocesana.

En base a todo ello, nuestro Plan Diocesano de Pastoral 2007-2011, bajo el objetivo fundamental "haz memoria de Jesucristo Resucitado", quiere impulsar en toda la Diócesis el conocimiento, la adhesión y el seguimiento de Jesucristo. Para ello centraremos nuestra atención en el desarrollo de estas tres dimensiones: en El creernos, a El celebramos y a El anunciamos.

CREER

"El secularismo contagia a un amplio sector de cristianos que piensan, deciden y viven, como si Dios no existiera" 12 . Sólo desde una acogida más plena, más consecuente, más gozosa de Jesucristo por nuestra parte, podemos pensar esperanzadamente en una misión más apasionada y significativa de la Iglesia en y para el mundo de hoy, y al servicio del Reino de Dios. Aunque uno "esté muerto " (desani­mado, incoherente, vacío...) si cree en Cristo vivirá (cf. Jn. 11,24). La obra que Dios quiere es que crea­mos en quien El envió (cf. Jn. 6,29). "El que cree en el Hijo tiene vida eterna" (Jn. 3,36). Urge, por tanto, suscitar, cultivar y fortalecer una fe viva (una fe consciente, libre y responsable).

No podemos quedarnos en los medios o sim­plemente en hacer cosas. No se puede perder de vista lo esencial, hacia lo que tiende todo: "Esta es la vida eterna: que te conozcan a ti, el único Dios verdadero, y al que tú has enviado, Jesucristo" (Jn. 17,3). Por eso, más allá de planes y de programaciones que son muy convenientes y necesarios pastoralmente para orientar y aunar esfuerzos— es momento de comunicar y fortalecer decididamente la espiritualidad de adhesión y seguimiento de Jesús, en las personas que formarnos la diócesis y los distintos ámbitos comunitarios, con acentos específicos, necesarios para estos momentos. Se trata de diseñar una pastoral en el horizonte de la santidad, centrándola en las personas.

Es esencial para ser buenos discípulos, estar bien alimentados por su Palabra y bien unidos a El en la oración constante y los Sacramentos, especialmente la Eucaristía , ya que en ella, "Dios nos llega corporalmente para seguir actuando en nosotros y por nosotros"13

CELEBRAR

El Papa Benedicto XVI, en La Exhortación Apostólica "Sacramentum Caritatis", pone de manifiesto que la participación activa en la liturgia -que tanto urge el Concilio— parte de una mayor toma de conciencia del misterio que se celebra y de su relación con la vida cotidiana. Durante estos años hemos de implementar acciones que ayuden a los fieles a la participación consciente, piadosa y activa en la celebración litúrgica. No en vano la liturgia es fuente y culmen de la vida de la Iglesia.

Por ello, es preciso impulsar nuestra vida cristiana y la de las comunidades y grupos, emprender acciones y preguntarnos: "¿Se vive la liturgia como fuente y cumbre de la vida eclesial, según las enseñanzas de la Iglesia ? El redescubrimiento del valor de la palabra de Dios, que la reforma litúrgica ha realizado, ¿ha encontrado un eco positivo en nuestras celebraciones? ¿Hasta qué punto la liturgia ha entrado en la vida concreta de los fieles y marca el ritmo de cada comunidad? ¿Se entiende como camino de santidad, fuerza interior del dinamismo apostólico y del espíritu misionero eclesial?" 14

ANUNCIAR con palabras y obras

Parece existir un consenso amplio en torno a cinco criterios inspiradores en la pastoral de la transmisión de la fe hoy. Como señala Raúl Berzosa, obispo auxiliar de Oviedo, en su libro "La parroquia en la cibercultura: retos y posibilidades", se trata de abrir cauces para ir pasando:

1. De una pastoral de cristiandad a una pastoral misionera. Lo que supone el primer anuncio, valorar la religiosidad popular, saber acoger y salir a la plaza pública, etc.

Del "hacer por hacer" a una acción coordinada que cultive todas las dimensiones de la vida cristiana (formativa, celebrativa y misionera).

De respuestas puntuales a verdaderos itinerarios de fe, que nos permitan ir pasando de una pastoral de la respuesta a otra de la propuesta audaz y creativa.

De respuestas únicas a respuestas diversificadas, según contextos pastorales y teniendo en cuenta la necesaria pastoral de conjunto a implementar desde los arciprestazgos u otras unidades pastorales.

5  De la tarea exclusiva de unos agentes de pastoral aislados a la implicación de toda la comunidad. El desafío comunitario es básico para la evangelización.

Posiblemente convenga, por lo tanto, cuidar una pastoral personalizada y diversificada, valorar el contacto personal, como lo hacía Jesús con María, Marta, la Samaritana o Nicodemo.

Es muy importante favorecer procesos de conversión que nos lleven a descubrir con alegría la acción del Espíritu entre nosotros y nos estimu­len a colaborar con El, edificando, avanzando en nuevas posibilidades pastorales, sintiendo, desde la caridad con nuestros semejantes, la urgencia de evangelizar. Desde la confianza en la semilla de Dios que estamos llamados a sembrar de modo generoso e incansable, recordando que, en ella, "por débil y pequeña que parezca ante el surco de la realidad histórica, está presente el futuro, pues cada semilla lleva en sí el pan del mañana, la vida de mañana" '

Estamos en tiempos de fidelidad, amasados con una cierta dosis de audacia y modestia, de paciente responsabilidad y aprecio a lo pequeño de la vida ordinaria. Vivimos tiempos de siembra, de caridad, en los que la mejor medicina es ofrecer la Palabra del amor de Dios como sentido de la vida y esperanza cierta para el ser humano de hoy, de modo que nuestra manera de vivir y anunciar el evangelio sea un testimonio del amor preferencial de Dios por los más pobres y heridos por la vida. Que este Plan Diocesano de Pastoral nos ayude en este empeño necesario, y en la tarea de edificar, desde el amor del Señor que actúa en nosotros, una Iglesia samaritana, para estos tiempos de postmodernidad.

Objetivo General y Lema:

"Haz memoria de Jesucristo Resucitado"

Dimensión 1: Jesucristo en quien creemos
Dimensión 2: Jesucristo al que Celebramos
Dimensión 3: Jesucristo a quien anunciamos

 

 

 

 

OBJETIVO ESPECÍFICO PRIMERO:

JESUCRISTO EN QUIEN CREEMOS

 

ACCIONES:

•  Realizar una Asamblea Diocesana con participación de representantes de todos los grupos que trabajan en la Pastoral Juvenil - después de un proceso de revisión interna- a fin de elaborar un específico proyecto pastoral con este sector. Iniciando un trabajo en las parroquias, arciprestazgos y diócesis

•  Intensificar e impulsar, si es el caso, los procesos encaminados a la mejor cualificación cristiana y pastoral de los agentes que se estén formando en las parroquias, grupos, movimientos, tratando de seguir unos criterios comunes diocesanos que potencien una espiritualidad laical y el compromiso asociado y público. 16

•  Impulsar la implantación de nuevos cauces en la pastoral vocacional, desde los que ya existen y mejorar la coordinación entre la pastoral juvenil, de enseñanza y la de vocaciones. "

•  Promover en nuestras comunidades, grupos, movimientos, etc. una experiencia de Dios que nos ayude a entender la vida como respuesta a la llamada de Dios y consecuentemente a vivir corno discípulos y testigos de Cristo Re­sucitado, potenciando así una espiritualidad laical y el compromiso asociado y público de los cristianos al servicio del Reino de Dios.

•  Culminar el proceso de elaboración de un Directorio Diocesano de Iniciación Cristiana y evaluar cómo se está llevando este proceso en la diócesis 18

OBJETIVO ESPECÍFICO SEGUNDO:

JESUCRISTO AL QUE CELEBRAMOS

ACCIONES:

1. Promover en todas las parroquias y ámbitos pastorales la oración personal y comunitaria, subrayando en la formación la necesidad de una espiritualidad de adhesión y seguimiento, al tiempo que se creen cauces que favorezcan la acogida, el acompañamiento, espiritual y pastoral, a fin de "cuidar a los cuidadores" '9 .

  1. Elaborar un instrumento pastoral que realce y ayude a una mejor vivencia y celebración de los Sacramentos de la Iniciación Cristiana y de la Penitencia , siguiendo las indicaciones del Papa en torno al Misterio que se ha de creer, celebrar y vivir 20 .
  2. Educar en la dimensión celebrativa en todos los procesos catequéticos y formativos.
  3. Ofertar instrumentos para educar a los cristianos de cara una activa, consciente y fructuosa participación en el misterio Eucarístico que impulse a trabajar por un mundo más justo y fraterno "21 .
  4. Revisar e impulsar el trabajo que se realiza en orden a la atención de las manifestaciones de piedad popular, con el fin de éstas sean un medio cada vez más apto para el acercamiento a Jesucristo y a los sacramentos, así como un adecuado cauce muy aprovechable para la evangelización (cf. SC 13), facilitando la armonización con la Liturgia y la fecundación creativa mediante elementos litúrgicos adecuados.

 

OBJETIVO ESPECÍFICO TERCERO:

JESUCRISTO A QUIEN ANUNCIAMOS

ACCIONES:

•  Realizar un concreto plan para sensibilizar a la comunidad diocesana sobre la importancia que tiene la "realidad de los adultos y de la familia" para la vida de la Iglesia , con el fin de impulsar, con ellos, procesos catecumenales en las distintas comunidades parroquiales y en otros ámbitos. 22

•  Realizar una Jornada Diocesana con profeso-res de Enseñanza Religiosa Escolar y agentes de otros ámbitos educativos, de cara al estudio y proposición de acciones concretas que afron­ten el reto de la nueva realidad de este sector y su incidencia en la pastoral diocesana 23 .

•  Preparar y realizar una Asamblea sobre la Es-cuela Católica y los centros de inspiración cristiana presentes en la Diócesis.

•  Promover cauces que ayuden a sensibilizar a la Iglesia y la sociedad sobre el desafío de la in-migración en sus aspectos sociales y pastora-les, ofertando medios para capacitarnos en laatención, acogida, integración y diálogo ecu­ménico e interreligioso, en los niveles parroquiales, arciprestales y diocesanos.

•  Proseguir la capacitación de los agentes de pastoral para el primer anuncio y la propuesta explícita de Jesucristo en la situación actual, ofertando instrumentos para el mismo, priori­zando la catequesis de adultos.

•  Potenciar los medios existentes y establecer cauces nuevos que incidan en la familia como transmisora de la fe y como espacio natural donde se vive y descubre la vocación.

•  Adecuar, en clave misionera, la acción pastoral de las parroquias y arciprestazgos, con el fin de adaptarlas a los nuevos tiempos mediante acciones concretas que favorezcan la creación de comunidades cristianas más vivas 24 .

•  Mejorar la presencia de la Iglesia en los Medios de Comunicación Social y en el uso de las Nuevas Tecnologías de la Información , formando a agentes de pastoral, para la integración en estos ámbitos, del mensaje del Evangelio y de la vida de la Iglesia. 25

•  Intensificar la dimensión evangelizadora y acogedora de la acción socio-caritativa.

• Mejorar la atención pastoral con ocasión de las manifestaciones de religiosidad popular, las catequesis ocasionales, los espacios de presencia pública de la Iglesia y la acogida en los distintos servicios pastorales.

• Impulsar los movimientos apostólicos y otros medios concretos para el acompañamiento, la presencia activa y la formación de los laicos en la vida pública, así como emprender iniciativas que favorezcan el apostolado asociado.

 

TEMPORALIZACIÓN ANUAL

Desde los criterios inspiradores señalados anteriormente y, a la luz de lo aportado por los distintos ámbitos pastorales, vamos a dedicar nuestras accio­nes preferentes y transversales en los próximos cuatro años, pivotando sobre las tres dimensiones del único objetivo: Creer, Celebrar y Anunciar que mantengan la unidad de la Planificación Pastoral durante el cuatrienio. Para ello, marcamos unos centros de atención y de interés preferente:

2007/2008 Año de la parroquia.

Para alcanzar los objetivos propuestos parece necesario valorar el papel de las parroquias y propiciar su renovación a fin de que sea cada vez más, casa y escuela de oración, comunión y misión, abierta y coordinada con otros ámbitos y espacios evangeliza-dores. La parroquia está llamada a cambiar y a abrir-se a nuevas realidades, es cierto, pero también lo es que sigue siendo una realidad insustituible para, entre otras cosas, vivir la dimensión comunitaria constitutiva del seguimiento de Jesús.

2008/2009 Año de los jóvenes y de las vocaciones.

La Juventud aparece como un gran desafío en nuestra evaluación pastoral. Es conveniente, por tanto, partir de la realidad existente entre nosotros para implantar nuevas ofertas y modos de presencia en el mundo juvenil, desde la perspectiva de fortalecer la fe en Jesucristo y su anuncio. Así mismo es necesario evaluar la formación en el Seminario y la pastoral vocacional de cara a responder a la realidad de la so­ciedad actual y a las necesidades pastorales.

2009/2010 Año de la iniciación cristiana, con especial atención en la Eucaristía.

La iniciación cristiana es el gran desafío de esta hora. Su culmen es la Eucaristía. "Desde ella brota la transmisión de la fe, la celebración del misterio cristiano, y el servicio al mundo en caridad. Al hablar de transmisión de la fe nos ceñiremos a la tarea educadora de la Iglesia que comprende la catequesis de iniciación, la enseñanza religiosa y teológica, así como la integración del mensaje cristiano en la nueva cultura de la comunicación. La consideración de la celebración del misterio cristiano, nos llevará a ocuparnos de la celebración litúrgica de la Iglesia y de la vida de oración y, por último, el servicio al mundo en caridad nos situará ante los nuevos retos que plantean la misión evangelizadora y la transformación de la sociedad'. 26

2010-2011. Año de los adultos, con especial incidencia en la familia.

La familia y el mundo de los adultos aparecían como una opción destacada en las propuestas realizadas para el Plan. Por ello, hemos de promover, re-visar y renovar las acciones pastorales que tengan como objeto y sujeto a los adultos y la familia, impulsando su compromiso en la transformación de la sociedad, siendo semillas del Reino de Dios.


PLAN DIOCESANO DE ACCIÓN PASTORAL 2003-2007

OBJETIVO GENERAL:

"Hacia una Iglesia Diocesana que acoge y anuncia a Jesucristo y su Evangelio"


Este Objetivo General expresa los acentos o matices bajo los cuales vamos a situar nuestro quehacer pastoral en los próximos cuatro años. Se trata de un objetivo único aunque con dos dimensiones o perspectivas interdependientes.
Queremos avanzar hacia una Iglesia Diocesana que sea cada día más "la Iglesia de Jesucristo, una, santa, católica y apostólica" y para ello no tenemos otro camino que "acoger" más y mejor a Jesucristo y su Evangelio, lo que implica consecuentemente que el propio Jesucristo es más y mejor anunciado a quiénes le conocen poco o nada, porque: "El que ha sido evangelizado evangeliza a su vez. He ahí la prueba de la verdad, la piedra de toque de la evangelización: es impensable que un hombre haya acogido la Palabra y se haya entregado al reino sin convertirse en alguien que a su vez da testimonio y anuncia (EN 24).

OBJETIVO ESPECIFICO 1°:


Intensificar [acrecentar, fortalecer] la vida cristiana de los fieles que participan en la vida de la Iglesia, cuidando especialmente a los agentes de pastoral (sacerdotes, religiosos/as y laicos).

OBJETIVO ESPECIFICO 2°:

Intensificar la transmisión de la fe cristiana, poniendo el acento en el primer anuncio, a los hombres y mujeres de hoy con hechos y palabras.


LÍNEAS DE ACCIÓN EN RELACIÓN EL OBJETIVO ESPECÍFICO 1°:


Intensificar [acrecentar, fortalecer] la vida cristiana de los fieles que participan en la vida de la Iglesia, cuidando especialmente a los agentes de pastoral (sacerdotes, religiosos/as y laicos)

LÍNEAS DE ACCIÓN
RESPONSABLES PRINCIPALES
ÁMBITOS DE ACTUACIÓN

1. PROMOVER NUEVOS AGENTES DE PASTORAL Y REESTRUCTURAR E IMPULSAR LA FORMACIÓN INTEGRAL DE LOS MISMOS (VIDA CRISTIANA, ESPÍRITU APOSTÓLICO Y CUALIFICACIÓN PASTORAL), CUIDANDO
ESPECIALMENTE EL ACOMPAÑAMIENTO
PERSONAL Y COMUNITARIO, SOBRE TODO EN EL ÁMBITO PARROQUIAL

Vicaría General,
Centro de Estudios Teológicos,
Vicarías Territoriales,
Parroquias,
Delegaciones en sus ámbitos.
Parroquias,
Arciprestazgo
Movimientos
y Grupos
2. IMPULSAR LA EDUCACIÓN EN LA FE EN TODAS SUS MODALIDADES Y FORMAS CUIDANDO ESPECIALMENTE FORTALECER LA ADHESIÓN PERSONAL A JESUCRISTO, LA CONCEPCIÓN DE LA VIDA COMO VOCACIÓN Y LA VIVENCIA DE LA DIMENSIÓN COMUNITARTA DE LA FE Parroquias, Delegaciones de: Catequesis, Enseñanza, Liturgia, Apostolado Seglar, Pastoral de Juventud, Pastoral Universitaria, Espiritualidad, Vocaciones, Hermandades y Cofradías. Parroquias,
Seminario,
Centro de Estudios
Catequesis,
Enseñanza,
Movimientos y Grupos.
3. PROMOVER ENTRE LAS FAMILIAS CRISTIA-
NAS SU RESPONSABLIDAD EN LA MISIÓN DE LA IGLESIA Y AYUDARLAS A DESARROLLAR EL MINISTERIO DE EDUCACIÓN EN LA FE DE SUS MIEMBROS, OFRECIÉNDOLES ORIENTACIONES Y MATERIALES ADECUADOS.

Parroquias,
Delegaciones de:
Familia y Vida,
Enseñanza,
Catequesis y
Pastoral Misionera.
Parroquias,
Movimientos,
Enseñanza
4. VALORAR E IMPULSAR EL FUNCIONAMIENTO DE LOS INSTRUMENTOS DE COMUNIÓN Y PARTICIPACIÓN EXISTENTES EN LA DIÓCESIS, Y URGIR LA INSTAURACIÓN
DE LOS MISMOS DONDE NO SE HAYAN ESTABLECIDO.

Vicaría General,
Parroquias,
Arciprestazgos y
Vicarías Territoriales
Vicarías
Arciprestazgos
y Parroquias
5. IMPULSAR LA PARTICIPACIÓN CONSCIENTE Y ACTIVA DE LOS FIELES EN LAS CELEBRACIONES LITÚRGICAS, POTENCIANDO ESPECIALMENTE EL SENTIDO DEL DOMINGO, EL SACRAMENTO DE LA RECONCILIACIÓN Y LA CREACIÓN DE LOS EQUIPOS PARROQUIALES DE LITURGIA. Parroquias,
Delegaciones de:
Liturgia,
Catequesis
y Enseñanza
Parroquias,
Movimientos,
Enseñanza.
6. OFRECER CURSILLOS PRÁCTICOS SOBRE "LA ACOGIDA", EL "DIÁLOGO PASTORAL", "EL ACOMPAÑAMIENTO", ETC.. PARA LOS DISTINTOS GRUPOS DE AGENTES DE PASTORAL, ESPECIALMENTE PARA LOS SACERDOTES, DE FORMA DIVERSIFICADA SEGÚN LA MISIÓN PROPIA DE CADA UNO. Vicaría General,
Centro de Estudios Teológicos,
Delegaciones: para el Clero,
de Pastoral Vocacional,
de Catequesis,
de Enseñanza,
Apostolado Seglar,

Diocesano,
Vicarías
Arciprestazgo
Centro de Estudios

7. PROMOVER CAUCES DE REFLEXIÓN Y ESTUDIO PARA IR ADECUANDO TODA LA ACCIÓN PASTORAL A LA NUEVA SITUACIÓN SOCIO-CULTURAL Y RELIGIOSA, DE ACUERDO CON LAS NECESIDADES Y CRITERIOS DE LA NUEVA EVANGELIZACIÓN. Centro de Estudios Teológicos,
Vicaría General,
Delegaciones de:
Pastoral Misionera
y de Piedad Popular.

Centro de Estudios
Consejo Presbiteral
Consejo Diocesano
de Pastoral,
Vicarías,
Arciprestazgos
Movimientos
8. DESARROLLAR EL PROCESO INTEGRAL DE
INICIACIÓN CRISTIANA EN LA DIÓCESIS.

Obispo, Vicaría General,
Delegaciones de:
Catequesis y Liturgia.
Consejos: Presbiteral y de Pastoral,
Arciprestazgos
y Parroquias
9. SENSIBILIZAR A LOS AGENTES DE PASTORAL SOBRE LA IMPORTANCIA Y NECESIDAD DE LAS VOCACIONES AL MINISTERIO ORDANADO Y A LA VIDA CONSAGRADA Y PREPARARLES PARA LA ACCIÓN PASTORAL EN LA PROMOCIÓN DE LAS MISMAS. Parroquias,
Delegación de Vocaciones,
Seminario,
CONFER,
Delegaciones en su ámbito.

Seminario,
Centro de Estu
Parroquias,
Movimientos
y Grupos

10. AVIVAR LA CONCIENCIA DE LA "MISIÓN
AD GENTES" EN LAS COMUNIDADES ECLE-
SIALES, INTENSIFICANDO LA ANIMACIÓN,
FORMACIÓN Y COOPERACIÓN MISIONERA.
Parroquias,
Delegación de Misiones
Parroquias,
Movimientos,
Grupos,
Enseñanza.

LÍNEAS DE ACCIÓN EN RELACIÓN EL OBJETIVO ESPECÍFICO 2°:

Intensificar la transmisión de la fe cristiana, poniendo el acento en el primer anuncio, a hombres y mujeres de hoy con hechos y palabras.

LÍNEAS DE ACCIÓN
RESPONSABLES PRINCIPALES
ÁMBITOS DE ACTUACIÓN
1. OFERTAR E IMPULSAR AMPLIAMENTE
LOS INSTRUMENTOS DE PRIMER ANUN-
CIO EXISTENTES EN LA DIÓCESIS
(CURSILLOS DE CRISTIANDAD Y OTROS
MOVIMIENTOS, CATEQUESIS DEL DES-
PERTAR RELIGIOSO, MCS, ETC.).
Parroquias,
Delegaciones de
Apostolado Seglar,
Catequesis,
Enseñanza y
Pastoral Misionera.
Parroquias,
Movimientos y Grupos.
2. PROMOVER LOS MOVIMIENTOS APOS-
TÓLICOS INFANTILES Y JUVENILES Y
OTRAS ASOCIACIONES DE INSPIRACIÓN
CRISTIANA QUE FAVOREZCAN LA PRE-
SENCIA, LA SOLIDARIDAD Y EL ANUNCIO
DE EVANGELIO EN ESAS EDADES.
Delegaciones de
Juventud,
Apostolado Seglar,
Vicarías,
Parroquias.
Parroquias,
Arciprestazgos,
Escuelas Católicas,
Enseñanza,
Movimientos y Grupos.
3. REALIZAR UN MAPA DE SITUACIÓN
SOBRE EL FENÓMENO MIGRATORIO EN
SUS DISTINTAS DIMENSIONES, EN OR-
DEN A IMPLEMENTAR UNA PASTORAL
ESPECÍFICA PAR ESTE SECTOR
Vicaría General,
Delegación de Migraciones
y Área de Pastoral Social
Diocesano,
Arciprestal,
Parroquial.
4. PROMOVER Y POTENCIAR, REVISAR Y
RENOVAR LOS EQUIPOS DE CÁRITAS
PARROQUIALES Y ARCIPRESTALES, DE
MODO QUE LA ACCIÓN SOCIO-
CARITATIVA DE LA IGLESIA SEA EX-
PRESIÓN DE LA FE Y DEL SEGUIMIENTO
DE JESUCRISTO, ASÍ COMO DEL COM-
PARTIR FRATERNO DE NUESTRAS CO
MUNIDADES.
Parroquias,
Delegación de Cáritas,
Vicarías Territoriales
y Arciprestazgos
Parroquias
y Arciprestazgos
5. OFRECER MATERIALES ADECUADOS
PARA EL DESPERTAR RELIGIOSO Y PA-
RA LAS CATEQUESIS OCASIONALES DE
QUIENES SOLICITAN SACRAMENTOS O
SE ACERCAN A LA IGLESIA POR DISTIN-
TOS MOTIVOS.
Delegación de Catequesis Parroquias
y Arciprestazgos
6. POTENCIAR LA PRESENTACIÓN DEL
IDEAL CRISTIANO DEL MATRIMONIO Y
DE LA FAMILIA POR TODOS LOS MEDIOS
POSIBLES (CATEQUESIS, ERE, LITUR-
GIA, MCS, ETC.) Y ACOMPAÑAR A LAS
FAMILIAS EN SITUACIONES DIFÍCILES.
Parroquias,
Delegaciones de:
Familia y Vida,
Catequesis, Enseñanza,
Juventud, Espiritualidad,
Medios de Comunicación,
Salud, Cáritas, Liturgia,
Pastoral Penitenciaria,
Apostolado del Mar
Medios de C. Social,
Parroquias,
Enseñanza,
Grupos de Confirmación
Grupos y Movimientos
Centros Penitenciarios
7. IMPULSAR Y COORDINAR ADECUADA-
MENTE LA PASTORAL DE LOS MCS.
Delegación de Medios de
Comunicación.
Diocesano.
8. INVESTIGAR NUEVAS LÍNEAS DE AC-
CIÓN EN ORDEN A EVANGELIZAR EN LA
SITUACIÓN SOCIAL Y ECLESIAL AC-
TUAL, PARTICULARMENTE EN EL CAM-
PO DEL DIÁLOGO FE-CULTURA.
Vicaría General,
Delegación de Fe-Cultura,
Centro de Estudios.
Centro de Estudios
Consejo Presbiteral,
Consejo Diocesano df
Pastoral,
Arciprestazgos,
Movimientos y Grupos.
9. PROMOVER LA PRESENCIA Y TESTIMO-
NIO CRISTIANO DE LOS LAICOS EN LA
VIDA PÚBLICA.
Parroquias,
Apostolado Seglar,
Área de Pastoral Social.
Centro de Estudios,
Parroquias,
Movimientos y Grupos.


A la atención de los Vicarios Territoriales, Arciprestes, Delegados y Delegadas, Parrocos y Religiosos/as

Adjunto un ejemplar de la Exhortación Apostólica "Ecclesia in Europa" del Papa Juan Pablo II, que también ha de ser objeto de mucha atención por parte de todos en los próximos años. Como podrás comprobar, aunque ya teníamos elaborado nuestro Plan Pastoral antes de publicarse este documento, a última hora hemos podido incorporar algunas citas que no hacen sino ratificarnos en lo que nos habíamos propuesto. Se trata de un documento sumamente importante por cuanto el Papa, con un lenguaje muy incisivo va presentando un análisis riguroso de la situación de la Iglesia en Europa e inmediatamente ofrece los caminos por donde debemos ir para afrontar los problemas que nos afectan; aparte de ser un "macro plan pastoral" para toda Europa, es también un manual de cómo hay que trabajar pastoralmente en los tiempos y circunstancias actuales.
Este documento queremos que llegue -al menos- a todos los agentes de pastoral. Para ello hemos hecho una edición diocesana que se ofrece al precio de 2,6 E cada ejemplar. Pueden adquirirse en las Librerías Diocesanas o pedirlo directamente a la Vicaría [Juan Carlos-Tfl 922314974): Si se piden 25 o más, un 15% menos. Si se piden 50 o más un 20% menos. Si se piden más de 100 se hará un 30% de descuento, pero en este caso hay que pedirlo directamente a la Vicaría.(EXHORTACIÓN PASTORAL ECCLESIA IN EUROPA)

Bernardo Álvarez Afonso (Vicario General)


NOTA DE LA COMISIÓN EPISCOPAL DE LITURGIA SOBRE LA COMUNIÓN DE LOS CELIACOS

La Comisión Episcopal de Liturgia, sensible a la situación de aquellos fieles católicos que ven dificultada su participación ordinaria en la Comunión eucarística sacramental por su condición de enfermos celíacos; en consonancia con las competencias que le otorga la Conferencia Episcopal Española, hace pública esta Nota dirigida a los párrocos, y demás sacerdotes, a los diáconos y a los ministros extraordinarios de la Comunión.
1. - La "enfermedad celíaca" y sus consecuencias para la participación eucarística.
La enfermedad celíaca es una enfermedad crónica consistente en una intolerancia permanente al gluten. Afecta a una de cada doscientas personas en nuestro país. El gluten es una proteína presente en el trigo y en otros cereales. La ingestión de esta proteína, aún en pequeñas cantidades, puede causar trastornos muy importantes e irreparables al celíaco.
Es evidente que esta enfermedad, de la que se detectan cada día nuevos casos, afecta a la vida eucarística de los enfermos que la padecen.
Tal situación reclama una especial sensibilidad pastoral tanto en la catequesis como en la celebración litúrgica, especialmente en el caso de los niños; para que nada aumente la dificultad, que ya de por sí significa el tener que convivir literalmente con esta enfermedad de por vida.
Es pues necesario fomentar en toda la comunidad eclesial una actitud de sincera acogida y de comprensión amorosa, haciendo patente así la sensibilidad maternal de la Iglesia para con estas personas.
La presente nota pastoral parte de las competencias catequéticas y singularmente litúrgicas que atañen a los ministros ordenados, de acuerdo con lo que afirmó en su día la autoridad doctrinal de la Iglesia, que excluyó la posibilidad de celebrar la Eucaristía con formas sin nada de gluten, elemento éste considerado esencial para la panificación.
2.- La enfermedad celíaca en la práctica litúrgica
La Iglesia interpelada por el llamamiento de nuestro Señor Jesucristo a la participación de todos los miembros al banquete eucarístico «Tomad y comed todos de él», ha de facilitar el acceso a la participación plena en la Eucaristía a los celíacos. Por ello, los sacerdotes y ministros de la Eucaristía deben conocer la existencia y peculiaridades de la "enfermedad celíaca", a fin de facilitar el acceso a la Eucaristía de las personas que padecen esta enfermedad.
En este sentido, bastará, que antes de la celebración la propia persona que padece la enfermedad, o los padres o familiares del niño que la tiene, informen del deseo de comulgar al ministro de la Eucaristía para que éste, acogiendo la petición con la mayor delicadeza y sin reclamar mayores explicaciones, facilite al celíaco la Comunión bajo la sola especie del vino (cf. CDC cán 925).
En muchos casos, los celíacos por su gran sensibilidad al gluten, requieren que se ponga a su disposición un segundo Cáliz en el cual la única materia que haya sido consagrada sea el vino y por ende sobre el cual no se haya llevado a cabo ni la partición ni la intinción del Pan eucarístico. Asimismo se debe disponer de un purificador cuyo uso fuera exclusivo del celíaco.
Cuando se trate de la Primera Comunión de los niños o en las Misas celebradas con éstos, se procurará que el niño o niña que padece la enfermedad se sienta respetado y apreciado por los demás niños, de manera que todos vean como algo natural y normal la solución que se adopte.
3.- Conclusión
Nuestro deseo y esperanza es que la Santísima Eucaristía, celebración y sacramento de fe y de comunión sea el verdadero motor de comunidades católicas y profundamente fraternas. Deseamos vivamente que las comunidades sean capaces de acoger e integrar, con afecto fraterno, a todos los fieles en una celebración plena y gozosa.
Al igual que en otras circunstancias pastorales nuevas, la atención a las personas que padecen la "enfermedad celíaca" reclama la fidelidad a la fe católica y al mismo tiempo capacidad de adaptación y cambio en los elementos no esenciales.

Mons. Julián López, Obispo de León y Presidente de la Comisión Episcopal de Liturgia Mons. Carmelo Borobia, Obispo de Tarazona, Mons. Carlos López, Obispo de Salamanca, Mons. Pere Tena, Obispo Auxiliar de Barcelona, Mons. José Cerviño, Obispo emérito de Tu¡-Vigo, Mons. Rosendo Álvarez, Obispo emérito de Almería.

Madrid, 20 de febrero de 2003


De la Economía Diocesana

COLECTAS IMPERADAS EN LA DIÓCESIS. AÑO 2009

Todos los Primeros Domingos Caritas 100%

PRIMER TRIMESTRE

ENERO - 17 ...Migraciones 100%
ENERO - 24 Santa Infancia 100%
FEBRERO - Campaña contra el hambre 100%
MARZO - 14 Vocaciones Hispanoamericanas 50%
MARZO - 21 Día del Seminario 100%

SEGUNDO TRIMESTRE

ABRIL - 2 Santos Lugares 100%
MAYO - 9 Clero Indígena 100%
MAYO - 16 Medios de Comunicación Social 50%
JUNIO - 6 Día Nac. de Caridad (Corpus) 100%
JUNIO - 27 Óbolo de San Pedro 100%

TERCER TRIMESTRE

JULIO - 11 Día Pro Orantibus 50%
SEPTIEMBRE - 19 Instituto Superior de Teología 100%

CUARTO TRIMESTRE

OCTUBRE - 24 Domund 100%
NOVIEMBRE 14 Día de la Iglesia Diocesana 100%
DICIEMBRE 12 Casas Diocesanas de Espiritualidad 50 %

Las colectas serán enviadas en el mes siguiente al vencimiento de cada trimestre a la Administración Diocesana. Las de Caritas, sólo la de los Primeros Domingos, y de la Campaña contra el hambre, se enviarán a sus respectivos organismos.


CARTA DEL SEÑOR ADMINISTRADOR DIOCESANO

El ecónomo Diocesano de la Diócesis de Tenerife envía carta a los presbíteros comunicando objetivos de la Campaña del Día de la Iglesia Diocesana de 2006.

OBISPADO DE TENERIFE
Cl. San Agustín, 28
8201 LA LAGUNA
Teléfono: 922.25 8.640
Fax: 922.256.362

Laguna, a 26 de octubre de 2006

Estimados presbíteros:

Nos complace comunicarles algunas claves importantes de cara a la celebración y relevancia del día de la Iglesia Diocesana , que estamos invitados a celebrar el fin de semana del 18 y 19 de noviembre. También remitimos el material que la Conferencia Episcopal ha editado para apoyar la presente campaña, que gira en torno al lema: "Tu Familia una pequeña Iglesia, Tu Iglesia una gran Familia". Ofrecemos además un guión litúrgico (moniciones, preces, esquema de homilía) para la celebración litúrgica de ese día.

Como sabes, la celebración del Día de la Iglesia Diocesana entraña tres objetivos, que necesitan del trabajo generoso y sacrificado de aquellos que estamos al frente de la comunidad, para poderlos conseguir:

- Tornar conciencia de que somos Iglesia, o lo que es lo mismo, estamos llamados a enriquecer a la Iglesia y a enriquecernos de la Iglesia en el sentido más teológico del término.
- Recabar el apoyo de los católicos y de los hombres de buena voluntad, para poder mantener y adquirir los medios necesarios para continuar sosteniendo al clero, celebrando y anunciando la fe (en las instalaciones adecuadas), y haciendo obras de caridad.
- Hacer fraguar en los fieles católicos la certeza de que el presente, y muy especialmente el futuro, de nuestra iglesia demanda inapelablemente la auto – financiación. La iglesia debe ser financiada fundamentalmente por los católicos. Esto supone un cambio importante en nuestra mentalidad, y por tanto requiere un proceso educativo a largo plazo, que no admite la posibilidad de perder tiempo.

Lo anterior justifica la invitación a celebrar este día en todas las parroquias, movimientos, asociaciones, instituciones y organismos pertenecientes a esta porción del Pueblo de Dios que es nuestra Diócesis. No es posible la exclusión de ninguna realidad eclesial de Tenerife, La Palma , La Gomera y El Hierro, de la celebración, ya que todas y cada una de ellas conforman la Diócesis.

El Señor Obispo, presidirá a las 12 del mediodía, la Eucaristía en La Catedral (templo de Ntra. Sra. de La Concepción – La laguna); Posteriormente, a las 13,30 horas continuaremos celebrando la fraternidad y la alegría del regalo de ser Iglesia en el complejo parroquial de Tejina. donde tendremos un almuerzo festivo y se distinguirá a algunos miembros de nuestra Iglesia particular por su generosa entrega y dedicación. Estamos especialmente invitados a esta celebración. en la medida en que nos lo permitan las múltiples actividades pastorales que seguro tendremos er este día de fiesta de la Iglesia Diocesana.
Terminamos esta comunicación deseándoles a todos: buen trabajo, buen día y buena fiesta de la Igesia diocesana.

Un saludo fraterno.

Julián de Armas Rodríguez
Vicario Episcopal para los Asuntos Económicos.
Ecónomo Diocesano

Víctor Manuel Oliva García
Viceecónomo Diocesano


ANTE EL DÍA DE LA IGLESIA DIOCESANA

Todos los años, el tercer domingo de Noviembre, se celebra el Día de la Iglesia Diocesana. El lema de este año es: "TU FAMILIA, es una pequeña Iglesia. Tu Iglesia es UNA GRAN FAMILIA"

"Tu familia es una pequeña iglesia". ¿Es así? A pesar de las corrientes contrarias, no hay nada en el mundo como una familia, que lo sea de verdad y en la que se comparta, desde el cariño y la comprensión mutua y en la intimidad, la salud y la enfermedad, las alegrías y las penas y, siendo cristiana, la fe en Jesucristo.

Aún, gracias a Dios, hay millares de esposos que viven su matrimonio como camino de santidad, comprometidos a fondo con la iglesia y con el mundo en que viven, asumiendo con ánimo esforzado el desafío de la educación cristiana de sus hijos. A la familia con estas características la considera el Vaticano II como Iglesia doméstica . Como un ámbito, por lo tanto, de la transmisión, cultivo y vivencia de la fe.

¿Nos hemos preguntado alguna vez por qué somos cristianos? ¿Por qué en lugar de profesar nuestras crleencias cristianas no formamos parte del numeroso grupo de los indiferentes o incrédulos?

Debemos tener claro que no es por méritos propios, sino por gracia de Dios, aunque sigamos optando libremente por la vida creyente, como miembros vivos de la iglesia en cuya fe fuimos bautizados, gracias a nuestra familia.

Sí, fuimos bautizados en la fe de la Iglesia. Aquí está el hilo de la madeja para despejar el menos parte del misterio, porque su totalidad pertenece a los designios amorosos y gratuitos de Dios. Lo mismo que la lámpara de casa, conectada con la red de la central eléctrica, nos trae la luz al cuarto de estar, nosotros conectamos a través de la familia, de la Parroquia y de la Diócesis con la Iglesia , Universal, que es "una gran familia" que compartimos con tantos y tantos cállanos como nosotros.

A través de la Iglesia conectamos con la Palabra divina de Jesús y la Tradición de los Apóstoles. Pero es necesario pulsar el interruptor y dar paso libre a la fe de la Iglesia hasta nuestro ser y nuestra vida. Gracia y libertad, don de la fe, acogida de la Palabra. En suma: FE PERSONAL INJERTADA EN LA FE DE LA IGLESIA , que nos hace Iglesia", recibiendo de ella alegría, luz y fuerza. En Ella es Jesucristo el que nos da la Vida. En Ella encontramos la certeza y seguridad de la fe en Jesucristo.

Es necesario recordar que la gran familia que es la Iglesia Universal vive en la Iglesia Diocesana . Hay muchos cristianos que se consideran católicos porque se sienten unidos a la iglesia Universal; y porque se sienten feligreses de su propia parroquia. Sin embargo, son muchos los cristianos que no tienen conciencia de ser miembros de la iglesia Diocesana reunida en torno al Obispo, sucesor de los Apóstoles. En este caso falta el eslabón fundamental: LA IGLESIA UNIVERSAL SE ENCARNA DE HECHO EN LAS IGLESIAS PARTICULARES O DIOCESANAS .

Esta realidad se dio desde los orígenes mismos de la Iglesia. Los apóstoles fundan la Iglesia de Cristo en Jerusalén, Antioquía, etc. Estas comunidades no eran simples trozos" de la Iglesia. En cada una de ellas se hacia presente, con todos sus bienes y sus estructuras fundamentales, el misterio de la única iglesia de Cristo.

Lo mismo ocurre hoy en las Iglesias diocesanas dispersas por todo el mundo. En ellas se garantiza la presencia de la Iglesia de Cristo por la profesión de la misma fe, la celebración de los mismos sacramentos y la vida en comunión fraterna bajo la presidencia de los sucesores de los Apóstoles, los Obispos. El conjunto de las iglesias diocesanas, unidas entre sí y en comunión con el Papa, constituye la iglesia una, santa, católica y apostólica.

Hoy día, el interés por los problemas y necesidades de las parroquias está encontrando amplio eco en las conciencias de los cristianos. La parroquia es sentida, con frecuencia, como algo propio y, consiguientemente, muchos cristianos se interesan y se sacrifican por ella.

Pero seria un error considerar que ya se colabora con la Iglesia Católica interesándose sólo por los problemas y proyectos parroquiales.

Así como cada familia cristiana es como una célula de la parroquia, cada parroquia es a su vez como una célula viva de la Diócesis que sólo unida a las demás parroquias y bajo la Presidencia del Obispo tiene el derecho al nombre de iglesia. Una parroquia centrada en sí misma, desentendida del resto de la Diócesis , seria una comunidad llamada a desaparecer. Es cierto que cada cristiano y cada familia cristiana se insertan en la iglesia de Cristo a través de una parroquia que es, para ellos, un punto de referencia inmediato y obligado. Sin embargo, la inserción de un cristiano en la gran familia que es la Iglesia universal pasa por la toma de conciencia de su pertenencia a la iglesia Diocesana.

Por tanto, todos estamos llamados a tomar conciencia de nuestra
pertenencia a la Iglesia Diocesana , manifestándolo especialmente en las siguientes actitudes:

a) La Oración . Nuestra primera obligación con la Iglesia Diocesana es orar por el Obispo, por su Presbiterio y por las necesidades de nuestra Iglesia local.

b) Interés por las vocaciones sacerdotales . Es deber nuestro, como cristianos, poner los medios para suscitar, con la ayuda de Dios, nuevas vocaciones sacerdotales que mantengan la continuidad de la Iglesia Diocesana.

c) Toma de conciencia de los múltiples programas y proyectos pastorales de la Diócesis que no sólo afectan a los sacerdotes sino que deben ser compartidos por los miembros de la Iglesia Diocesana.

d) Comunicación de bienes. En relación con lo anterior está el deber de contribuir al sostenimiento económico de la Iglesia Diocesana. La comunicación de bienes materiales, a nivel diocesano, es una expresión viva y necesaria de la comunión de fe, oración y fraternidad.

e) Confianza con nuestro Obispo , guía y Pastor de la Diócesis. No basta ser dóciles y acoger sus orientaciones, como representante de Cristo, sino que hemos de tener con él confianza para manifestarle nuestras necesidades y a veces para expresarle nuestra opinión sobre asuntos que atañen al bien de la Iglesia Diocesana.

Así como los miembros de una familia se necesitan y se apoyan unos a otros, de igual manera la Iglesia Diocesana nos necesita. Necesita nuestra participación y nuestra colaboración. Partiendo de nuestra familia, pequeña Iglesia, apoyemos a nuestra gran familia que es la Iglesia Diocesana a través de la cual vivimos unidos a la Iglesia Universal una, santa, católica y apostólica.


DIÓCESIS DE TENERIFE

NUEVOS TEMPLOS, UNA NECESIDAD APREMIANTE


Una de las necesidades más apremiantes de la Diócesis es la construcción de nuevos Templos para atender las necesidades de muchas comunidades cristianas que carecen de ellos.
La celebración de la Eucarística y otros Sacramentes, las reu-niones de catequesis a los distintos niveles, la atención de los más necesitados y otras acciones pastorales requieren una im-prescindible infraestructura para poder llevarlos a cabo.
La Diócesis necesita de la colaboración de todos: católicos, asociaciones, administraciones, etc. para sacar adelante este ambicioso programa de nuevas construcciones.
La celebración de la Jornada del Día de la Iglesia Diocesana nos invita a todos a sentirnos miembros activos de la Iglesia, colabo-rando con su labor evangelizadora y contribuyendo a su soste-nimiento económico, es la manera más evangélica de hacer rea-lidad el lema de este año. La Iglesia podrá estar con todos y vi-vir más cercana a todos, si todas las comunidades disponen de los espacios necesarios par vivir su fe en comunidad.

Parque La Reina-Arona
Templo Santa Teresita de Lisieux
Urb. Los Cardones-Granadilla
Templo Santo Hermano Pedro
Playa San Juan-Guía de Isora
Templo San Juan Bautista
Igueste de Candelaria
Templo la Santísima Trinidad
B° Las Eras-Fasnia
Templo Ntra. Sra. del Carmen
B° San José-San Juan de la Rambla
Templo San José
La Mancha-Icod de los Vinos
Templo San Isidro
La Centinela-Icod de los Vinos
Templo San Felipe Neri
Los Olivos-Adeje
Parroquia San José
Pedra Incada-Guía de Isora
Templo San Francisco de Asís
Cueva del Polvo-Guía de Isora
Templo San Ramón Nonato
S.S. de La Gomera
Santuario de Ntra. Sra. de Guadalupe
Lomo Largo-La Laguna
Templo Ntra. Sra. de Fátima
Barroso-La Orotava
Templo San Lorenzo

La Florida-La Orotava
Templo San Antonio
La Orotava
Templo la Santa Cruz
Urb. La Paz-Puerto de la Cruz
Templo Ntra. Sra. de La Paz
Bº de la Salud-S/C de Tenerife
Templo San Gerardo
Los Llanos de Aridane
San Pedro Apóstol y los Santos Mártires
B° Chamberí-Ofra
Templo Santa Martín de Porres
Ofra-S/C de Tenerife
Ntra. Sra. del camino
Barlovento
Templo Maria Auxiliadora
El Granel-Puntallana
Templo de la Santa Cruz
Residencial Anaga-S/C de Tenerife
Templo beato José de Anchieta
La Gallega-S/C de Tenerife
Parroquia stmo. Cristo de la gallega y Ntra. Sra. del Pilar
B° San Juan-La Victoria de Acentejo
Templo San Juan Bautista
B° del Prix-Tacoronte
Templo Ntra. Sra. Del Carmen

Salones Parroquiales en construcción o reparación

Bº Tecina-Playa Santiago
Salones Parroquiales Santiago Apóstol
El Paso
Salones Parroquiales Sagrada Familia
Cuevas Blancas-S/C de Tenerife
Parroquia María Inmaculada y Beato Manuel González Garica
La Caridad-Tacoronte
Parroquia Ntra. Sra. de la Caridad

Los salones parroquiales de Valle Guerra de La Laguna se están restaurando.

Casas parroquiales en construcción o restauración

Nuevas Casas parroquiales se están construyendo en las Parroquias de San Isidro (Granadilla), San Pedro Apóstol (Breña Alta) y Santa Cruz (Ravelo-El Sauzal).
Cinco casas de las siguientes parroquias están en restauración: San Miguel (San Miguel), San Pedro Apóstol (Garrincho), San Juan Bautista (San Juan de la Rambla), Nuestra Sra. de la Peña de Francia (Puerto de la Cruz) y Nuestra Sra. de la Concepción (Santa Cruz de Tenerife).

Otros inmuebles
Casa de Acogida para Ancianos "Fundación Quesada Sánchez" en Tacoronte (nueva construcción) y El Archivo histórico Diocesano en La Laguna (restauración).


Diócesis de Tenerife
ICOD DE LOS VINOS

ESTATUTOS DEL CONSEJO PASTORAL ARCIPRESTAL


CAP. 1. NATURALEZA Y FINES

Art. 1. El Consejo Pastoral Arciprestal es un órgano consultivo para el estudio, programación, aplicación y seguimiento de las actividades pastorales de nuestro Arciprestazgo.

CAP. II. FUNCIONES

Art. 2. Son funciones del Consejo Pastoral Arciprestal:
a. El estudio y conocimient0 de la realidad que hay que evangelizar en el Arciprestazgo.
b. La aplicación y seguimiento de los programas diocesanos, asumidos por el Arciprestazgo.
c. Elaborar programas arciprestales que hagan posible la aplicación del Plan Diocesano formando un plan operativo sencillo, concreto, realizable y evaluable.
d. Fomentar e impulsar la acción eclesial, estimulando, ayudando y coordinando los distintos sectores y realidades pastorales.
e. Prestar atención a temas pastorales de interés común a todas las parroquias que no pueden resolverse a nivel parroquial.
f. Interesar y, en su caso, ayudar, a las parroquias y sectores pastorales del Arciprestazgo a preparar cada año un programa de acción pastoral, a partir de los planes diocesanos y arciprestales.

Art. 3. El Consejo Pastoral Arciprestal no debe interferir, desplazar ni anular a los Consejos Pastorales Parroquiales, ni debe convertirse en un órgano de presión de grupos o parroquias sobre otras, no es un Consejo Interparroquial, sino signo e instrumento de comunión, y, expresión y cauce de corresponsabilidad de todos los miembros del Pueblo de Dios en la misión evangelizadora de la Iglesia.

CAP. III. COMPOSICIÓN Y FUNCIONAMIENTO

Art. 4. El Consejo Pastoral Arciprestal está constituido por los siguientes miembros:
a. El Arcipreste, que lo preside.
b. Los Sacerdotes con cura de almas en el Arciprestazgo.
c. Los responsables de las Delegaciones o Secretariados diocesanos en el arciprestazgo.
d. Un representante, al menos, de las comunidades masculinas de vida consagrada y otro de las femeninas nombrados por ellos y entre ellos.
e. Tres seglares por cada parroquia, designados por el Consejo Pastoral Parroquial o, en su defecto, un representante de los colaboradores más asiduos de la parroquia.
f. Un representante de los laicos cristianos que prestan su colaboración en las actividades pastorales del arciprestazgo que no estuvieran representados en los apartados anteriores. Se ha de procurar que, a ser posible, se halle representado todo el Pueblo de Dios que constituye el arciprestazgo.

Art. 5. El Consejo Pastoral Arciprestal funcionará a través del Pleno y de la Comisión Permanente. El pleno se reunirá ordinariamente, al comienzo y al final del curso pastoral, y extraordinariamente cuando por razones de urgencia, por la trascendencia de los asuntos, sea convocado por el Arcipreste o la Comisión Permanente de acuerdo con el Arcipreste.

Art. 6. Forman el Pleno todos los miembros enumerados en el artículo 4 de este capítulo. Forman la Comisión Permanente, además del Arcipreste que la preside, tres sacerdotes elegidos por los que tienen cura de almas en el arciprestazgo y de entre ellos; un representante de los miembros de vida consagrada elegido por las comunidades masculinas y femeninas y de entre ellos; un vicepresidente, un secretario, y tres vocales seglares elegidos por ellos y entre ellos.

Art. 7. La Comisión Permanente tiene como función propia: atender y resol ver las cuestiones urgentes cuando no sea posible convocar el Pleno; estudiar y preparar el Orden del Día de las reuniones del Pleno, incluyendo los asuntos que considere oportunos; cuidar el cumplimiento y ejecución de los acuerdos del Pleno; representar habitualmente al Consejo.

Art. 8. Si las circunstancias lo aconsejan, la Comisión Permanente podrá designar, tanto para ella como para el Pleno, a aquellas personas que puedan enriquecer o potenciar la acción de las mismas, siempre que se trate de personas que se distingan por su fe, buenas costumbres y prudencia. La Comisión Permanente se reunirá con la periodicidad que sus funciones y trabajo re-quiera; como mínimo 4 veces al año.

Art. 9. Corresponde al Presidente convocar y presidir las reuniones del Consejo, establecer el Orden del Día con la Comisión Permanente, decidir cuando el voto del Consejo haya de tener valor decisorio y lo demás propio de un presidente.

Art.10. Corresponde al Vicepresidente asumir la presidencia por delegación del Presidente o por ausencia de éste una vez iniciada la sesión; colaborar en el establecimiento del Orden del Día junto con la Comisión Permanente; desempeñar aquellas funciones que el Presidente, la Comisión Permanente o el Pleno le encomienden..

Art.11. Corresponde al Secretario comunicar las citaciones a los miembros del Consejo, levantar Acta de las sesiones del Pleno y de la Permanente con el V° Bº del Presidente, procurar el buen desarrollo de las sesiones del Pleno por medio de un Moderador que le asista, con el fin de llegar a acuerdos o decisiones concretas, y que todos los puntos del Orden del Día tengan el tratamiento adecuado. Le corresponde también la información y comunicaciones al Consejo.

Art.12. Los vocales de la Comisión Permanente tendrán aquellas responsabilidades y cometidos que el Presidente les delegue o que éste y la Comisión Permanente les encarguen.

Art.13. Los miembros del Consejo Pastoral Arciprestal, tanto del Pleno como de la Comisión Permanente, tienen obligación de asistir a las sesiones siempre que no se lo impida una causa razonable. En dicho caso lo comunicarán al Secretario. En caso de 3 ausencias no justificadas, quedarán automáticamente cesados, debiéndose proceder a la elección de sus sustitutos.

Art.14. Todos los miembros del consejo deberán estudiar y preparar a conciencia, los temas que van a ser objeto de diálogo. Guardarán secreto sobre los asuntos que lo requieran y respeto hacia las intervenciones habidas en el consejo.

Art.15. Los acuerdos de importancia o interés para el Arciprestazgo, serán comunicados a las respectivas parroquias por el medio que el Consejo considere más idóneo. Para facilitar este servicio, se creará un fondo común con el aporte económico de las parroquias que conforman el Arciprestazgo.

CAP. IV. VOTACIONES Y ACUERDOS

Art.16. Todos los miembros del Consejo Pastoral Arciprestal tienen derecho a voz y voto en las reuniones y deliberaciones del mismo. El voto es consultivo. Si en algún caso el Arcipreste o la Comisión Permanente de acuerdo con él juzgase que el voto fuera decisorio, se hará constar este extremo tanto en el Orden del Día como al tratar en la sesión el tema concreto.

Art.17. No pueden ser objeto de voto decisorio las decisiones episcopales o de la Jerarquía competente ni aquellos asuntos que están ya regulados por normas pastorales, disciplinarias o económicas de carácter diocesano.

Art.18. Serán acuerdos del Consejo aquellas decisiones en las que, hallándose presente la mayoría de los miembros del Consejo, se aprueben por mayoría absoluta de los presentes. Si después del tercer escrutinio persistiera la igualdad de votos, el Presidente podrá resolver el empate con su voto.

Art.19. Para ser elegido miembro del Pleno o de la Permanente se requiere que, hallándose presente la mayoría de los que deben ser convocados, se obtenga la mayoría absoluta de votos de los presentes. Después de dos escrutinios ineficaces, se hará la votación sobre los dos candidatos que hayan obtenido mayor número de votos, o si son más, sobre los dos de más edad. Después del tercer escrutinio, si persiste el empate, queda elegido el de mayor edad.

CAP. V. RENOVACIÓN DEL CONSEJO

Art.20. El mandato de los miembros electivos del Consejo Pastoral Arciprestal será por cuatro años, siendo reelegibles por otros cuatro. Si se ha pertenecido al Consejo por dos períodos consecutivos, no se podrá reelegir, salvo especiales circunstancias y con la aprobación del Obispo, hasta que haya transcurrido un período no inferior a cuatro años sin ser miembro del mismo.

Art.21. La pérdida, por cualquier circunstancia, de las condiciones por las que fue elegido miembro del Consejo Pastoral Arciprestal, lleva consigo también la pérdida de la pertenencia al mismo.

Estos ESTATUTOS fueron aprobados en Reunión del PLENO del Consejo Pastoral del Arciprestazgo de Icod de los Vinos, e1.día 13 de Octubre de 1994.


CARTA A LOS SACERDOTES DE LA DIÓCESIS

Delegado Episcopal de Migraciones

San Cristóbal de La Laguna,
2 de Enero de 2006

Querido hermano sacerdote:

Con los mejores deseos para el año recién comenzado y con la certeza de que el Emmanuel, Dios con nosotros, camina a nuestro lado; nos disponemos a celebrar la Jornada Mundial del Emigrante y del Refugiado, que tendrá lugar el próximo 15 de enero, domingo posterior a la celebración del Bautismo del Señor, tal como nos ha pedido la Santa Sede ya desde el año pasado.
Desde la Delegación Diocesana de Migraciones, sabemos que no va a ser fácil hacernos sitio en el calendario tras las fiestas navideñas y justo antes de jornadas ya consolidadas, como son la Jornada de la Infancia Misionera , la semana de Oración por la Unidad de los Cristianos, la jornada de Oración por la Paz y la cercanía de Manos Unidas, Campaña Contra el Hambre.
Pero rogamos que cada cual haga lo posible por celebrar este día de sensibilización en torno a la realidad de los migrantes y de los refugiados. Para ello te enviamos el material para la Campaña , tanto los carteles como los folletos para la preparación de las celebraciones, confiando en que harás buen uso de ellos.
Queremos comunicarte también, que estamos preparando una Vigilia de Oración y celebración con motivo de las mismas jornadas que tendrá lugar en San Isidro de Granadilla el sábado 14 en la tarde noche, a partir de las 19.30 horas. Vigilia a la que están invitados todos cuantos quieran participar, tanto seglares como consagrados, pero de una manera especial todas aquellas personas sensibles con ésta, que es ya, "riqueza" de nuestras comunidades parroquiales.
De igual forma, es bueno que anotemos en nuestras agendas (y porque el tiempo vuela...) que están ya próxima las II Jornadas de sensibilización y formación en torno al mundo de la inmigración en nuestra Diócesis. Jornadas que tendrán lugar en el Seminario Diocesano, en la Laguna , entre los días 16 y 18 de marzo (D.m.) de las que te enviaremos información puntual en su momento.
Deseando que Jesús, único Redentor de nuestra Vida, acampe en tu corazón hoy y siempre; y así le muestres como Camino, Verdad y Vida, a cuantos conviven contigo; recibe el saludo y la felicitación de los que trabajamos en la Diócesis en el campo de las migraciones.

Unidos en fraternalmente en Cristo.

Oscar L. Guerra Pérez

Delegado Diocesano de Migraciones


PLAN ARCIPRESTAL DE PASTORAL
Icod de los Vinos

Partimos del objetivo general y de los dos objetivos específicos planteados por le Diócesis, a la luz de los cuales, concretamos como se llevará acabo su realización en cada una de los áreas correspondientes en nuestra realidad arciprestal.

OBJETIVO GENERAL:

"Hacia una Iglesia Diocesana que acoge y anuncia a Jesucristo y su Evangelio "

- OBJETIVO ESPECÍFICO 1 ° .

"Intensificar (acrecentar, fortalecer) la vida cristiana de los fieles que participan en le vida de la Iglesia, cuidando especialmente a los agentes de pastoral (sacerdotes, religiosos/as y laicos).

- OBJETIVO ESPECÍFICO 2 ° .

"Intensificar la transmisión de la fe cristiana, poniendo especial acento en el primer anuncio, a los hombres y mujeres de hoy con hechos y palabras".

1°. PASTORAL FAMILIAR.

Sacerdote responsable: Carmelo González García
Equipo de matrimonios seglares.

ACCIONES PROPUESTAS.

Promover entre las familias cristianas su responsabilidad en la misión de la Iglesia y ayudarlas a desarrollar el ministerio de educación en la fe de sus miembros, ofreciéndoles orientaciones y materiales adecuados.
Potenciar la presentación del ideal cristiano del matrimonio y de la familia por todos los medios posibles (catequesis, ERE, liturgia, MCS, etc.) y acompañar a las familias en situaciones difíciles.

CONCRETAMOS EN NUESTRA REALIDAD ARCIPRESTAL.


*Cursillos prematrimoniales y acogida de cada párroco.
*Que en cada parroquia exista una pareja, por lo menos, encargada de este tema.
*Formar un equipo prematrimonial.
*Grupos de matrimonios parroquiales.

2º. CATEQUESIS.

Sacerdote responsable: Argelia Rodríguez Domínguez
Seglar responsable: Francisca Guzmán Ruiz.

ACCIONES PROPUESTAS.

Impulsar la educación en la fe en todas sus modalidades y formas, cuidando especialmente fortalecer la adhesión personal a Jesucristo, la concepción de la vida como vocación y la vivencia de la dimensión comunitaria de la fe.
Ofrecer materiales adecuados para el despertar religioso y para las catequesis ocasionales de quienes solicitan sacramentos o se acercan a la Iglesia por distintos motivos.

CONCRETAMOS EN NUESTRA REALIDAD ARCIPRESTAL.

*Cursos de verano.
*Promover reuniones periódicas por parroquias.
*Realizar un encuentro arciprestal de catequistas.

3 ° . CÁRITAS.

Sacerdote responsable: Manuel Damián Díaz Hernández.
Seglar responsable: Cristina

ACCIONES PROPUESTAS.

Promover, potenciar y profundizar en la formación para el ministerio de la caridad e todos los agentes de la pastoral caritativo-social.
Aportar nuestra experiencia y especificidad al proyecto de una pastoral de la Migraciones en la Diócesis

CONCRETAMOS EN NUESTRA REALIDAD ARCIPRESTAL.

*Constitución del Consejo Arciprestal de Caritas conforme a los estatutos diocesanos.

4°. FORMACIÓN DEL CLERO.

Sacerdote responsable: José Luis Rodríguez Guerra.

ACCIONES PROPUESTAS.

Ofertar una formación permanente tender a reafirmar la fe y la esperanza de los presbíteros.
Colaborar con acciones que contribuyan a la mejor capacitación para evangelizar en le actual situación

CONCRETAMOS EN NUESTRA REALIDAD ARCIPRESTAL.

Reuniones semanales de los sacerdotes miembros del Arciprestazgo.
Retiros mensuales.
Jornadas de formación una vez al mes.
Reunión de comienzo y clausura delo curso pastoral con el Sr. Obispo

5°. AGENTES DE PASTORAL.

Sacerdote responsable: Manuel Damián Díaz Hernández

ACCIONES PROPUESTAS

Fomentar y promover la Escuela Diocesana de Agentes de pastoral
Promover cauces de reflexión y estudio para ir adecuando todo la acción pastoral a la nueva situación socio-cultural y religiosa, de acuerdo con las necesidades y criterios de la nueva evangelización.

CONCRETAMOS EN NUESTRA REALIDAD ARCIPRESTAL

*Potenciar la Escuela de Agentes de pastoral

6°. VOCACIONES CONSAGRADAS.

- Sacerdote responsable: Ramón Domingo Peñate Díaz.

ACCIONES PROPUESTAS.

Formar a los catequistas y demás agentes de pastoral, para que la dimensión vocacional esté presente en las catequesis y en los demás ámbitos educativos.
Fomentar equipos vocacionales y acompañar con criterio cierto a chicos y chichas que sientan esta inquietud.

CONCRETAMOS EN NUESTRA REALIDAD ARCIPRESTAL

*Hacer participes a los catequistas, sacerdotes y religiosos.
*Animar y formar Agentes de Pastoral en esta labor.
*Formar equipos vocacionales.
*Seguimientos de los chicos y chicas más sensibles a la vocación.

7 ° . PASTORAL DE JUVENTUD.

Sacerdote responsable. Domingo Miguel González Ruiz.
Religiosa responsable: Sor Ángeles Rodríguez
Seglar responsable: Javier Gallego Pérez.

ACCIONES PROPUESTAS.

Formar la Equipo Arciprestal de Juventud.
Promover los movimientos apostólicos juveniles y otras asociaciones de inspiración cristiana que favorezcan la presencia, la solidaridad y el anuncio del evangelio en estas edades.

CONCRETAMOS EN NUESTRA REALIDAD ARCIPRESTAL.

*Que haya un joven que lleve la pastoral juvenil y así, poder llevar a los jóvenes el mensaje cristiano.
*Creación de equipos parroquiales de jóvenes con los chicos de postconfirmación, etc.

8°. PASTORAL DE LA SALUD

Sacerdote responsable: José Francisco Santana Jiménez.
- Seglar responsable:

ACCIONES PROPUESTAS.

Promover, el menos un responsable por parroquia, en el área de la pastoral de la salud. (formación, reuniones celebraciones).
Intensificar la visita a los enfermos por medio de los responsables parroquiales u otros miembros de la parroquia."

CONCRETAMOS EN NUESTRA REALIDAD ARCIPRESTAL.

*Responsables parroquiales. Uno o dos.
*Hacer partícipe al enfermo de la vida parroquial.
*Formación, integración y trabajo en común de los encargados

9°. APOSTOLADO SEGLAR.

Sacerdote responsable: Manuel Damián Díaz Hernández.
Seglar responsable:

ACCIONES PROPUESTAS

Dar a conocer las diversas plataformas de formación: CET, Escuela de Agentes de Pastoral, etc.
Ofertar e impulsar los instrumentos de primer anuncio existentes en la Diócesis (Cursillos de cristiandad y otros movimientos, Catequesis del despertar religioso, MCS, etc. )

CONCRETAMOS EN NUESTRA REALIDAD ARCIPRESTAL.

*Estudiar el compromiso de cada uno de los grupos del Arcipretazgo

10º HERMANDADES Y COFRADÍAS

Sacerdotes responsables: Carlos González Quintero
José Luis Rodríguez Guerra

ACCIONES PRPUESTAS.

Proponer en los arciprestazgos el "Plan de Formación Nacional" específico para miembros de hermandades y cofradías.
Ofrecer los materiales para la renovación y la participación de las hermandades y cofradías en actividades a favor de la caridad fraterno

CONCRETAMOS EN NUESTRA REALIDAD ARCIPRESTAL.

*Plan de Formación Diocesano: Culto a Dios, formación y labor caritativa.
*Renovación de estatutos.
*Reuniones periódicas:

11º. LITURGIA.

Sacerdote responsable: Domingo Miguel González Ruiz.
Seglar responsable:

ACCIONES PROPUESTAS.

Impulsar la participación consciente y activa de los fieles en las celebraciones litúrgicas, potencial especialmente el sentido del Domingo, el sacramento de la reconciliación y la creación de los equipos parroquiales de liturgia.

CONCRETAMOS EN NUESTRA REALIDAD ARCIPRESTAL.

*Encuentro Arciprestal de Equipos de Liturgia.
*Líneas de acción para los Grupos de Liturgia Parroquiales.
*Dar a conocer el sentido del Domingo desde el documento "Dies Domini".

12°. ENSEÑANZA Y PROFESORES DE RELIGIÓN.

Sacerdote responsable: Sebastián García Martín.
Profesor responsable: Miguel Guillermo González Perera

ACCIONES PROPUESTAS.

Despertar la conciencia de la misión del profesor cristiano en la escuela.
Promover el servicio de evangelización e los niños y jóvenes de nuestra sociedad.

CONCRETAMOS EN NUESTRA REALIDAD ARCIPRESTAL .

*Coordinación de los profesores de religión con el párroco y los catequistas.
*Reuniones arciprestales.
*Que los alumnos estén al tanto de las actividades diocesanas.


 

INFORMACIÓN SOBRE LOS PASOS Y DOCUMENTACIÓN NECESARIA PARA UNA SERIE DE DOCUMENTOS ECLESIÁSTICOS

I.- TRAMITACIÓN DEL MATRIMONIO CANÓNICO  

1º.- REQUISITOS NECESARIOS :

1. Avisar al párroco con antelación suficiente (Tres meses como mínimo).

2. Cursillo Prematrimonial.

3. Cada uno de los contrayentes necesita dos testigos para tramitar el expediente matrimonial. Si la parroquia donde van a contraer matrimonio es distinta a la que pertenecen los contrayentes, cada uno deberá tramitar su medio expediente en la parroquia que le corresponda conforme a su domicilio (o la de una de ellos) para luego dirigirse con sus dos medio expedientes a la parroquia donde se quiere contraer matrimonio (lugar donde quedará archivado el expediente matrimonial).

4. Los padrinos son los dos testigos exigidos por la ley, y por tanto, tienen que ser mayores de edad.

2°.-DOCUMENTOS NECESARIOS:

A). Certificado de Bautismo:

a) El certificado de bautismo (tiene una vigencia de seis meses).

b) El certificado de bautismo es innecesario cuando se va a contraer matrimonio en la mis­ma parroquia en que el contrayente ha sido bautizado.

c) El certificado de bautismo ha de coincidir plenamente con todos los datos que figuran en la partida de nacimiento del contrayente.

d) Cuando el contrayente va a contraer matrimonio en una Diócesis diferente a la que se está bautizado, el certificado de bautismo ha de estar legalizado por el Arzobispado u Obispado correspondiente.

B). CERTIFICADO DE NACIMIENTO (tiene una vigencia de seis meses).

C). FOTOCOPIA DEL DNI o DOCUMENTO EQUIVALENTE (vigente).

3°.- CASOS ESPECIALES:

A) Cuando el contrayente es menor de edad se necesita "Dispensa" para contraer matrimonio, canon 1071. Por lo que el expediente matrimonial habrá de pasar por la Cancillería y por el Provisorato (Vicaría Judicial).

B) En el caso de que uno o los dos contrayentes, hubieran celebrado una unión civil anterior a este pretendido matrimonio canónico, deberán acreditar la separación y el divorcio, por lo que además de los documentos que habitualmente se exigen (documentos necesarios) se les pedirá la Sentencia de divorcio. En estos casos estos expedientes han de pasar por nuestro Obispado (Vicaría de Justicia y Cancillería) para dar la autorización y elaborar un documento conforme al canon 1071.

C) Si el contrayente hubieran contraído un matrimonio canónico anterior y este hubiese sido anulado , el expediente matrimonial deberá pasar por la Vicaría de Justicia, acompañado de la Sentencia de Nulidad, Sentencia de separación y divorcio (de este último si existiere) además de

d) Cuando los contrayentes pertenecen a nuestra Diócesis (viven en Tenerife, La Palma , La Gomera o el Hierro desde hace mas de seis meses) pero quieren contraer matrimonio en otra Diócesis distinta, el expediente matrimonial, acompañado de toda la documentación necesaria ya mencionada, se traerá a la Vicaría de Justicia, donde quedará archivado y se elaborará un atestado de soltería. Este documento (atestado de soltería) deberá entregarse en el Arzobispado u Obispado del lugar donde se va a contraer matrimonio. Dicho documento puede ser entregado en mano al interesado, al párroco, o bien mandarse desde este Obispado, siempre por correo ordinario.

E) Cuando los contrayentes pertenecen a otra Archidiócesis u Diócesis (viven en otro lugar de España o del Extranjero) el procedimiento será a la inversa del descrito en el punto anterior, es decir, llegará a nuestro Obispado (Vicaría de Justicia) el atestado de soltería desde la Archidiócesis u Diócesis a la que pertenezca él o los contrayentes. En nuestro Obispado (Vicaría de Justicia) se les dará la autorización por para que puedan contraer matrimonio Posteriormente se remitirá esta documentación a la parroquia de nuestra Diócesis, donde se va a celebrar el matrimonio. Podrá recogerlo de mano el interesado o el párroco.

F) Cuando uno o los dos contrayentes han nacido en un territorio que no pertenece a nuestra Diócesis , ya sea insular, peninsular o del extranjero, el expediente matrimonial deberá pasar por esta Vicaría de Justicia (Provisorato) donde se les dará la autorización para contraer matrimonio. El expediente podrá traerse de mano por el párroco o por los interesados.

II.- TRAMITACIÓN DE OTROS DOCUMENTOS:

A.- Correcciones : Para llevar a cabo una corrección de una partida de bautismo es necesario rellenar el documento específico de esta Diócesis; Expediente para Corrección de Partidas o bien un escrito del párroco donde se solicite específicamente los datos que se quieren corregir. Dicha solicitud deberá ir firmada por el párroco así como por el interesado. Si este último fuera menor de edad lo firmará su padre, madre o tutor legal. Dicha petición deberá ir acompañada por el documento que se pretende corregir, es decir por la partida de bautismo, así como por la partida de nacimiento.

Si se quieren corregir datos relativos a los abuelos, como pueden ser los apellidos, y estos no aparecieran en la partida de nacimiento, se deberá aportar un documento civil donde aparezcan, como puede ser el certificado de nacimiento del padre o la madre del interesado (según se trate de los abuelos paternos o maternos).
( El documento en el que se apoya la corrección es el civil, de ahí su importancia, y sin el no se podrá hacer la corrección ).

B. Entables o Inscripciones : Para realizar un entable u inscripción de bautismo se necesita la partida de nacimiento civil. Dicho documento irá unido al formulario de nuestra Diócesis; Expediente para la Corrección de Partidas e Inscripciones de Partidas Nuevas En dicho documento se plasmará la petición por el párroco, firmada por el interesado, y la declaración de dos testigos (a ser posible los padrinos) que sirvan de prueba de que realmente esta persona fue bautizada.

En dicho documento se podrá la fecha en que fue bautizado el solicitante, la parroquia y si se conoce el nombre del párroco que lo bautizó, así como el nombre y apellido de los padrinos.

C.- Supletorias : Este documento sirve para suplir la partida de bautismo cuando por una razón excepcional no se pueda aportar. Deberá ir acompañada del testimonio de dos testigos (a poder ser los padrinos) que prueben mediante su declaración escrita que esta persona fue bautizada, así como el lugar y la fecha en que se bautizó. Se utiliza el mismo formulario que en los dos casos anteriores e igualmente irá firmado por el párroco, el interesado, así como por los testigos. Deberá ir acompañado de la partida de nacimiento.


Delegación de Pastoral Penitenciaria

Querido compañero sacerdote:

Me permito aprovechar la ocasión, en la que te hago llegar la información de las X Jornadas Regionales de Pastoral Penitenciaria, para saludarte y presentarme corno nuevo Delegado de Pastoral Penitenciaria en la Diócesis.

El motivo de este contacto cuando está tan avanzado el curso ha sido porque tenía intención de hacerme presente en las reuniones arciprestales de sacerdotes, y hasta el momento, sólo ha sido posible en algunos arciprestazgos.

En cuanto a las Jornadas, que este año se desarrollarán en Las Palmas entre el 4 y el 6 de Marzo. Pedirte, por favor, que las des a conocer en tu Parroquia, especialmente, entre las personas comprometidas en el campo socio-caritativo. Si apareciera alguien interesado no dudes en ponerlo en contacto con nosotros, para facilitarle el poder participar.

También te adjunto algunos trípticos divulgativos de Pastoral Penitenciaria con el fin de sensibilizar y pedir colaboración económica. Estamos buscando que se nos ayude, sobre todo, a dar respuesta a las necesidades de indigencia que hay en la cárcel, y, a seguir adelante con la Casa de Acogida de la que muchos presos se benefician en la actualidad.

Termino informando que el nuevo equipo de capellanes de la cárcel de Tenerife lo formarnos: Etelvino Abúlez (párroco también del Cardonal), Ramón Peñate (párroco del Buen Paso en Icod) y un servidor Domingo Manero (párroco en Valleseco). En la cárcel de La Palma ejerce este servicio Sor Carmen Archanco religiosa dominica. Me hago portavoz de mis compañeros para ofrecer nuestra colaboración en cualquier momento que un feligrés tuyo sea retenido en la cárcel. Recordarte que hay posibilidad de visitarle si te pones en contacto con alguno de nosotros.

Agradeciendo tu atención, un saludo en Cristo en este tiempo de gracia y conversión.

El Rosario, a 10 de Febrero de 2005.

Fdo. Agustín Domingo Marrero Delgado


CARTA DEL DELEGADO DIOCESANO ANTE EL DIA DE HISPANOAMÉRICA

La laguna, 9 de febrero de 2007

Querido hermano/a:

Recibe un saludo cordial desde la Delegación de Misiones.

Te doy las gracias por tu sensibilidad misionera, especialmente por animar el Domund y la Infancia Misionera. Como sabrás se reunieron en Candelaria 2400 niños para participar en la Marcha Misionera y en el Festival de la Canción Misionera (un poco menos que otros años por la fecha pero con la misma alegría y espíritu misionero). Debemos seguir cuidando la identidad de este encuentro de niños; todo debe estar impregnado por la dimensión misionera: "implicar a pequeños y mayores en la actividad misionera de la Iglesia, que hace posible la expansión del Evangelio y la implantación de la justicia y el amor". Este evento se debe preparar con bastanta antelación y cuyo preámbulo está en la Jornada de Sembradores de Estrellas, próxima a la Navidad. A muchos niños llega ya la revista Gesto (11.000) y Supergesto (4.000), gracias al trabajo de catequistas y profesores de religión.
La próxima fecha misionera la tendremos el próximo 11 de Marzo, será el Día de Hispanoamérica con el lema: "Llamados a ser discípulos y misioneros en América". Sabemos de los vínculos que unen a nuestra "tierra canaria" con América, pueba e ello es que somos la primera diócesis en la ayuda económica (11.000 E) gestinada desde esta campaña y enviada a la Conferencia Episcopal Española. Creo que debemos seguir colaborando con generosidad ya que, como cristianos, nos sentimos hermanos y solidarios con las necesidades de estas iglesias que necesitan de nuestra ayuda.

Sin otro particular quedo a tu disposición.

Juan Manuel Yanes Marrero
Delegado de Misiones


Delegación de Hermandades y Cofradías

Diócesis de Tenerife

La Laguna, 16 de octubre de 2005

Estimado en Cristo:

El próximo día 20 de noviembre (Domingo de Jesucristo Rey del Universo) celebraremos las IIIª JORNADAS DIOCESANAS DE HERMANDADES SACRAMENTALES Y ASOCIACIONES EUCARÍSTICAS. En esta ocasión, el encuentro será en el Santuario del Santísimo Cristo de Tacoronte. 

16,00 horas de la tarde: ACOGIDA
16,30 horas: REFLEXIÓN "La Eucaristía y el compromiso cristiano" a cargo de D. Juan Carlos Díaz Hernández, laico y profesor de Teología en el ISTIC — Sede Tenerife
17,00 horas: CONCELEBRACIÓN EUCARÍSTICA
18,00 horas: PROCESIÓN con el Santísimo Sacramento por la Plaza del Santuario.
19,00 horas: REFRIGERIO en el convento anexo al Santuario

Estamos invitados todos, pero de manera especial, los miembros de las Hermandades del Santísimo y la Adoración Nocturna, así como, todas las Cofradías y Hermandades diocesanas y miembros de las comunidades parroquiales.

Poco a poco se ha ido consolidando este espacio para el encuentro, la convivencia y la oración. Si lo cree oportuno, sería bueno animar a todas aquellas personas de su parroquia para que participen en este día de fiesta y de oración y, sobre todo, hacer llegar esta carta y el cartel a los hermanos/as mayores de las hermandades y cofradías que pudiesen existir en su comunidad.

Anexo a esta carta le enviamos el cartel de anuncio de las Jornadas.

Gracias de antemano y que el Dios que nos invita a ser activos y contemplativos nos fortalezca en la misión de evangelizar. .

Fdo. Jesús Manuel Gil Agüín

Delegado Diocesano


Delegación de Ecumenismo

SEMANA DE ORACIÓN POR LA UNIDAD DE LA IGLESIA

No ceséis de orar (1 Tes 5,17)

La Laguna, 25 de Diciembre de 2007. Natividad del Señor.

Queridos/as hermanos/as laicos/as, religiosos/as, diáconos y presbíteros:

La "Semana de oración para la unidad de los cristianos 2008" señala el centenario del comienzo del "Octavario por la unidad de la Iglesia". Este cambio de terminología indica que la oración por la unidad de los cristianos evolucionó a lo largo de los años. Hace cien años, el Padre Paul Wattson, sacerdote episcopal (anglicano) y cofundador de la Sociedad del Atonement de Graymoor (Garrisson, en el Estado de Nueva York), inauguraba un Octavario de oración por la unidad de los cristianos que se celebró por primera vez del 18 al 25 de enero de 1908.

Después de ese momento inicial, muchas han sido las iniciativas que han llevado a los cristianos a una creciente necesidad de orar insistentemente, para que el Señor haga posible en nuestros corazones y en nuestra vida, en su Cuerpo que es la Iglesia, la unidad de la sola familia por Él fundada.

El ecumenismo espiritual es la base de todo ecumenismo. Sólo será posible que el movimiento ecuménico cale en lo profundo del pueblo cristiano y lleve a que los acuerdos tomados en las más altas instancias sean efectivos en la vida real del Pueblo de Dios, si hay una fina y permanente copiosa lluvia de oración que va fecundando el campo de Dios. Él es el único que abre nuestros corazones al bien, a la verdad y a la justicia, pero la oración nos dispone hacia ello. Pedid, llamad, buscad, nos insiste el Señor. Y la misma Iglesia, esposa de Cristo, por boca del Apóstol nos dice: "No ceséis de orar" (lTes. 5,17)

Estamos todos llamados a orar en esta "Semana de oración por la unidad de la Iglesia". Y a orar durante todo el año.
En este año 2008, que ahora comienza, les invitamos a participar en alguna de las celebraciones ecuménicas con los miembros de otras confesiones cristianas que residen en nuestra Diócesis: anglicanos, ortodoxos, evangélicos luteranos alemanes, finlandeses, suecos, noruegos; evangélicos españoles. Serán en La Gomera (a determinar), La Palma (a determinar), en el sur de Tenerife (Parroquia de Ntra. Sra. Del Carmen de los Cristianos, Arona) el domingo 20 a las 5,30 de la tarde. Y finalmente, en el cierre de la Semana de Oración, con carácter diocesano presidida por nuestro Obispo Don Bernardo, el viernes 25 a las 7,30 de la tarde en La Catedral (Parroquia de Ntra. Sra. De la Concepción, La Laguna). Les esperamos para estar a la escucha de la Palabra que nos salva en una misma esperanza.
Un fraternal saludo en nombre de la Delegación de Ecumenismo de nuestra Diócesis.

Marcos Antonio García Luis,
Delegado Diocesano.


"OTRO MUNDO ES POSIBLE. DEPENDE DE TI"

- Ante la Campaña de 2006 contra el Hambre en el Mundo -

Todo el año debemos estar sensibles y actuar eficazmente para erradicar el hambre, la miseria y el subdesarrollo que afecta a miles de millones de personas en todo el mundo. No obstante, es en la segunda semana de febrero cuando más se intensifica la "campaña contra el hambre" en nuestra Diócesis, promovida por la conocida organización católica "Manos Unidas", que este año reclama nuestra participación con el lema: "Otro mundo es posible. Depende de ti".

Desde 1960, esta Organización lucha contra la pobreza, el hambre, la malnutrición, la enfermedad, la falta de instrucción, el subdesarrollo y, lo que es más importante, también contra sus causas. Promovida por las Mujeres de Acción Católica, nació como una campaña puntual contra el hambre, que en 1967 encontró confirmación y estímulo en la encíclica Populorum Progressio del Papa Pablo VI y que a partir de 1978 adquirió plena personalidad jurídica, canónica y civil, como organización, pasando a denominarse "Manos Unidas".

Para cumplir su objetivo financia proyectos de desarrollo en los países más pobres, gracias al dinero recaudado en distintos ámbitos de la sociedad española: socios y colaboradores particulares, empresas, herencias y legados, colegios, entidades religiosas, parroquias (incluyendo una colecta anual, en febrero, en todas las parroquias de España), aportaciones extraordinarias para emergencias. También juega un importante papel el dinero recaudado en actividades de sensibilización que desarrollan las 71 Delegaciones de Manos Unidas de toda España que, con su trabajo y esfuerzo, son las autoras fundamentales de los buenos resultados de la recaudación.

Estamos pues, una vez más, ante la Campaña anual contra el Hambre en el Mundo. Y, como viene siendo habitual, el viernes 10 de febrero tendrá lugar la "Jornada de Ayuno Voluntario", en la que estamos llamados a privarnos por un día de todo lo que podamos (sin dañar nuestra salud) y dedicar el valor de nuestras privaciones para ayudar a los hambrientos del mundo a través de los Proyectos de MANOS UNIDAS. No se trata sólo de comer lo mínimo, sino sobre todo, de privamos de aquellos gastos más superfluos o innecesarios: tabaco, golosinas, alcohol, espectáculos, diversiones, comer fuera, etc. y el dinero ahorrado destinarlo a esta finalidad.

Asimismo, en todas las misas del domingo siguiente (12 de febrero), se hará la colecta anual con el mismo destino. En nuestra Diócesis, por este y otros conceptos, en los últimos años MANOS UNIDAS viene recaudando algo más de 185.000 E. Esperamos y deseamos que esta cantidad se vea aumentada en la colecta de este año con la generosidad de todos, sean católicos o no, porque en este asunto, ante la amplitud del drama y la urgencia de la obra que se ha de realizar, todos hemos de sentirnos responsables. Desgraciadamente, a casi cuarenta años de distancia, la llamada de Pablo VI tiene incluso más vigencia que entonces: "Ha sonado ya la hora de la acción: la supervivencia de tantos niños inocentes, el acceso a una condición humana de tantas familias desgraciadas, la paz del mundo, el porvenir de la civilización, están en juego. A todos los hombres y a los pueblos todos corresponde asumir sus responsabilidades" (Populorum Progressio, 80).

Particularmente, es mi deber, hacer un especial llamamiento a todos los diocesanos a ser consecuentes con nuestra fe cristiana, que tiene como principal señal de identidad la inseparabilidad entre el amor a Dios y el amor al prójimo: "Si alguno dice: «Amo a Dios>: y aborrece a su hermano, es un mentiroso; pues quien no ama a su hermano, a quien ve, no puede amar a Dios a quien no ve. Y hemos recibido de él este mandamiento. quien ama a Dios, ame también a su hermano" (1Jn. 4,20-21). Un amor al prójimo que deber ser "afectivo" y `efectivo".

Amor afectivo, es decir, entrañablemente arraigado en nosotros (como fruto del Espíritu Santo que se nos ha dado, cf. Gal. 5,22). Amor efectivo, es decir, realizando las obras de misericordia: "mediante las cuales ayudamos a nuestro prójimo en sus necesidades corporales y espirituales. Instruir, aconsejar, consolar, confortar, son obras de misericordia espiritual, como perdonar y sufrir con paciencia. Las obras de misericordia corporal consisten especialmente en dar de comer al hambriento, dar techo a quien no lo tiene, vestir al desnudo, ' visitar a los enfermos y a los presos, enterrar a los muertos. Entre estas obras, la limosna hecha a los pobres es uno de los principales testimonios de la caridad fraterna" (Catecismo 2447).

Como nos enseña San Juan en su primera carta: "En esto hemos conocido lo que es el amor: en que Jesucristo dio su vida por nosotros. También nosotros debemos dar la vida por los hermanos. Si alguno que posee bienes de la tierra, ve a su hermano padecer necesidad y le cierra su corazón, ¿cómo puede permanecer en él el amor de Dios? Hijos míos, no amemos de palabra ni de boca, sino con obras y según la verdad (1Jn. 3,16-18). Llama la atención que, en lugar de decimos —como sería lógico- que así como Cristo dio la vida por nosotros, también nosotros debemos darla por El, San Juan nos diga en cambio que "también nosotros debemos dar la vida por los hermanos": Con lo cual no hace sino repetir la enseñanza del propio Jesucristo: "En verdad os digo que cuanto hicisteis a unos de estos hermanos míos más pequeños, a mí me lo hicisteis" (Mt. 25,40). Y se trata de "un hacer" que no tiene límites: "debemos dar la vida", es decir, todo lo que somos y todo lo que tenemos no nos pertenece es exclusiva, pues "Dios ha destinado la tierra y todo cuanto ella contiene, para uso de todos los hombres y de todos los pueblos, de modo que los bienes creados, en forma equitativa, deben alcanzar a todos bajo la dirección de la justicia acompañada por la caridad" (Concilio Vaticano II).

Nadie puede reservarse para uso exclusivo suyo lo que sobrepasa de sus necesidades, en tanto que a los demás falta lo necesario. A ningún cristiano le es lícito permanecer indiferente ante la suerte de tantas personas que todavía yacen en la miseria. Así que, ante la pobreza de tantos hermanos nuestros en todo el mundo, con palabras de Pablo VI, pido a todos: "A nuestros hijos católicos pertenecientes a los países más favorecidos, les pedimos que aporten su activa participación en las organizaciones oficiales o privadas, civiles o religiosas, que se dedican a vencer las dificultades de las naciones en vía de desarrollo" (Populorum Progressio, 81).

En efecto, "Otro mundo es posible. Depende de ti", como nos dice el lema de la Campaña contra el Hambre de este año. Pongamos todos y cada uno la parte que nos toca. "Muchos pocos", cuando se unen en un proyecto común, "hacen mucho". No tengamos miedo a ser generosos, Manos Unidas garantiza que, con nuestro dinero, se haga realidad que "otro mundo es posible" para aquellos a quienes va destinado. Así, pues, que "cada cual dé según el dictamen de su corazón, no de mala gana ni forzado, pues: Dios ama al que da con alegría. Y poderoso es Dios para colmaros de toda gracia a fin de que teniendo, siempre y en todo, todo lo necesario, tengáis aún sobrante para toda obra buena" (2Cor. 9,7-8).

BERNARDO ÁLVAREZ AFONSO, OBISPO DE TENERIFE

 
© Parroquias: El Dulce Nombre de Jesús. La Guancha y San José. San Juan de la Rambla. Tenerife (Canarias). 2003