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Hablando con D. Antonio María

La verdad es que casi no lo creíamos. Nos habían contado mucho del Hogar Santa Rita II pero no lo habíamos visitado. Sabíamos que varios vecinos de nuestra parroquia estaban acogidos en él y decidimos hacerles una visita.
Quedamos realmente impresionados. Nada más llegar a la recepción tuvimos la suerte de encontrarnos un colaborador voluntario que fue todo amabilidad con nosotros. Nos llevó por toda la casa: Sala de estar, la Capilla, el Salón de Actos, la Biblioteca, las habitaciones, el gimnasio, el balneario, la cocina, los comedores, lencería, ascensores, barbacoas, aparcamientos, sótano... Nos decía: “En cada planta tenemos dos ascensores. Uno grande y otro pequeño. Entre los cuatro edificios hay ocho...” “Todo el complicado de máquinas del balneario es vigilado constantemente.” “La cocina dispone de máquinas variadas que están siempre preparadas” “El departamento de mantenimiento se encarga de que la residencia esté siempre en perfectas condiciones.”
“Hemos preparado un comedor en el piso de arriba para mejor atender a los ancianos que están en silla de ruedas”.
En la Biblioteca se encontraba trabajando Don Hermenegildo Muñoz Rodríguez. “Pasen, exclamó amablemente, pueden coger el libro que quieran. Hay 10.000. Aquí se prepara también la revista informativa del Hogar Santa Rita COMO LAS ABEJAS.”

Quedamos admirados de la limpieza y el orden que se respiraba por toda la casa. Pero sobre todo nuestra mayor admiración se la llevó el trato exquisito y la delicadeza hecha veneración del personal hacia el anciano, tanto al que podía valerse por sí mismo como al que los años o la enfermedad lo tenían impedido.

Volvimos a la recepción. Allí estaba Don Antonio, con sotana y fajín negros, solicitado por todos y hecho oídos a todos. De él se ha dicho que “es un cura peculiar que sortea obstáculos sin arrugarse, que involucra a semejantes y que compromete a responsables de instituciones y organismos”. Nos saluda cariñosamente y sin más lo abordamos a preguntas:

-¿De dónde ha sacado Ud. los medios para realizar este milagro?

Dios proveerá» le oía yo decir desde pequeño a mi madre y no lo entendía. «Dios proveerá» le decía Abraham a su hijo Isaac y tampoco él lo entendía. Cuando iba a poner en marcha el «Hogar Santa Rita I», hace trece años, don Damián Iguacen Borau, obispo de Tenerife en ese entonces, me dijo: ¿tú has pensado en el mantenimiento de los Ancianos, de las instalaciones y de los trabajadores? y yo le contesté: «Don Damián yo todavía creo en Dios y como decía mi madre «Dios proveerá». Él sonrió y me bendijo y así comenzó la historia del «Hogar Santa Rita>.

-¿Cuánto tiempo le ha llevado?

-Han pasado ya trece años y ahora además existe el «Hogar Santa Rita II» y novecientos cinco Ancianos albergados en ellos y una plantilla de trescientos trabajadores directos y jamás nos ha fallado la divina providencia. Un día dijo el Señor que se preocupaba de los pajarillos y de los lirios del campo y que sin su permiso no se caería una hoja de un árbol ni un pelo de nuestras cabezas y yo me pregunto: ¿Cómo se va ha olvidar de éstos mis viejitos que Él quiere tanto? lo que me toca a mí es ser fiel y estoy convencido que no existe ni la casualidad, ni la coincidencia, ni el azar, ni la fatalidad, ni el destino ciego. Todo es providencial. Dios dirige la historia y «está en todo». Está claro que la principal preocupación de Dios somos nosotros los hombres.

-¿Con qué ayuda cuenta?

-Ustedes, nuestros bienhechores, nuestros socios-protectores, ustedes cuantos nos ayudan en ropa, alimentos, dinero y otras donaciones, son «las manos misteriosas de Dios». A través de ustedes Dios cuida de todos sus hijos. Él es el que les ha tocado a ustedes en su corazón y ustedes le han abierto las puertas con su colaboración. ¿Recuerdan aquello de «tuve hambre y me diste de comer, estuve enfermo y me hiciste una visita? ¿Se acuerdan ustedes de la respuesta? «Cada vez que hiciste un bien a alguien, a mí me lo hiciste» Siéntanse ustedes orgullosos de ser llamados por Dios. Es el mismo Dios que ahora les está dando una oportunidad para ganarse el Cielo. Dios les multiplicará a ustedes por cien, cuanto nos han donado.

-¿Estará Ud. agradecido?-

- Sí, doy gracias al buen Dios por haberme encontrado tanta gente buena en mi vida, gracias por tantos buenos amigos, gracias por tantas buenas personas que nos ayudan, que nos animan, que nos comprenden y que nos perdonan. Puedo decir personalmente que jamás he encontrado yo una persona mala; quizás no amada, no comprendida. Yo no digo que no exista sino que yo no la he tropezado.

-Dice Ud. que tiene novecientos cinco ancianos acogidos, ¿cuál es su procedencia?

-Ahora mismo hay viviendo entre nosotros ancianos procedentes de Rusia, Polonia, Alemania, Finlandia, Italia, Francia, Inglaterra, Bélgica, Noruega, Colombia, Argentina, Cuba, Venezuela, Senegal, La India; ancianos procedentes de las 7 Islas Canarias, (de 53 municipios) y de la Península. Hemos constatado, que contando con los que ya marcharon al cielo, han vivido con nosotros ancianos procedentes de las 17 comunidades autónomas, Ceuta y Melilla. ¡Qué maravilloso mosaico! Así será el Cielo. Nos hemos acostumbrado a vivir «en pequeño», lo que ocurre en la calle en las Islas Canarias, por ser un lugar privilegiado para el Turismo. Lo único es que no son turistas ricos sino extranjeros pobres.

-Somos de los municipios de La Guancha y San Juan de la Rambla, ¿cuántos vecinos nuestros están actualmente alojados?

-Hay dieciocho, nos respondió después de haber preguntado a las auxiliares. Tuvo la deferencia de darnos la lista con los nombre y apellidos.

-La edad de los acogidos requiere atención médica constante, ¿cómo lo soluciona?

-Tenemos cinco médicos diarios.

-Nos han dicho que el Hogar cuenta con un balneario abierto no sólo para lo internos sino también para el público en general. ¿Es eso cierto?

- Sí, el Balneario Santa Rita, es un templo de belleza al alcance de cualquiera. Su objetivo es ofrecer un espacio de bienestar, salud y belleza. El «Spa», que significa -Salus per Aquam-, es un nuevo concepto dedicado a la relajación, el cuidado de la salud y de la belleza por medio de los diferentes aparatos y servicios con tratamientos basados en las aguas y en productos procedentes de la naturaleza (fangos, algoterapia, etc)

-Es decir que cualquier persona puede tener acceso al balneario. ¿Qué tiene que hacer para inscribirse?

- Para formar parte del Balneario como socio, tan sólo debe llevar 2 fotografías de carnet, 1 fotocopia de la tarjeta sanitaria (sólo en caso de ser pensionista), aportarás tus datos personales para que desde ese mismo instante realicen tu ficha como socio del Balneario..Una vez realizado esto, te entregarán un carnet con un número de socio y fecha de entrada (el cual deberás traer diariamente al Centro) y por último, y para concluir la inscripción, abonar la cuota mensual de 45 euros.

La conversación no pudo seguir por más tiempo, pues el Padre Antonio es requerido urgentemente. Pero sí estuvimos charlando largamente con varios feligreses de nuestras parroquias. Las circunstancias de la vida, o mejor la divina providencia, los han llevado a vivir en ese ambiente de amistad y alegría, en ese ambiente de una verdadera familia.
Regresamos realmente impresionados con el propósito de colaborar con esta obra que no puede ser sino de Dios.



 

"Cartas a mi querido amigo Teófilo"

Se ha recibido el Boletín Informativo nº 45"Como las Abejas" del Hogar Santa Rita perteneciente a los meses Mayo - Junio 2009. El padre Antonio publica una serie de cartas tituladas "a mi querido amigo Teófilo" donde trata de dar respuesta a las preguntas que constantemente le hacen.
Dado el interés que suscitan, le damos cabida en nuestra página.

Mi buen amigo Teófilo: paz y bien.

 

Me has dejado hondamente emocionado con tu preciosa carta, toda ella elaborada desde lo más profundo de tu corazón. Ciertamente toda tu vida es un gran misterio y no sé que te tendrá Dios reservado. A mí, me vibra de tal modo la palabra "madre", tantas veces pronunciada por ti, que conmueve todo mi ser y llena para mí, el amor más grande, que atesora mi corazón. Sólo Dios es más grande que mi madre y siempre he dicho, que el ser que en la Tierra es más parecido a Dios, es sin duda, la madre. Tú has exaltado el concepto de "madre", con el amor indiscutible de tu madre. Cuando yo digo que soy hijo de tres amores, es como hablar de las tres partes de un trípode, que son necesarias las tres: Dios, mi padre y mi madre. Tú me hablas de "dos madres", y parece como si el "trípode" se cayera por falta de una pata; pero, está clarísimo, que esa pata que le falta al trípode de tu vida personal, la ha sustituido con creces, como tú has expresado muy bien, el cariño, preocupación y cuidado de tus abuelitos, y quizá también el amor de tus tíos, que nunca te han menospreciado, ni mirado "como el bicho raro" de tu familia. Además, el amor de tu madre y su dedicación, en exclusiva, a todo el proceso de tu vida, haciendo, a la vez, de padre y madre, y llevando sobre sus hombros el peso total de la responsabilidad de tu vida, es sencillamente, digno del más alto honor.

Sé que el que más ha sufrido, con esta historia, eres tú, y también tu santa madre. Recuerdo cuando ocurría todo, como me cuentas, que tu madre tenía casi que estar ocultando su embarazo, y escondiéndose por el miedo al "qué dirán", de la gente, que siempre está atenta a la última noticia y quizá, con una actitud un tanto hipócrita, discriminatoria hacia una "madre soltera" y diciendo de ella barbaridades injustas. A mí se me cae la cara de vergüenza, el tener que oír estas cosas tan desagradables.

Para entenderte a ti, mi buen Teófilo, hay que vivir en carne propia los desprecios, las críticas nefastas, los comentarios duros, que habrás tenido que escuchar, a lo largo de toda tu vida sobre tu madre. Tú, quizá, en el tiempo de tu infancia, a lo mejor, no lo notaste tanto, por la dedicación tan grande de tu madre en tu vida y también por la ayuda de tus abuelitos, que han actuado, ciertamente, como avales reales de esa tercera pata del trípode de tu vida personal. Es evidente que un tanto por ciento muy elevado de tu educación, se debe a la dedicación de tu madre, que ha actuado contigo como padre y madre a la vez. La vida de tu madre está tan vinculada a tu vida que, en verdad, está totalmente engarzada en la tuya, fundidas ambas vidas en un solo todo, dependiendo directamente de Dios, la misma organización de tu vida personal.

Sé que por mucho que te diga, para poder entenderte y comprenderte, hay que estar en tu lugar. La vida de una persona es muy compleja; pero la tuya, en concreto, se ha sostenido, por lo que tu vida personal ha significado, para la vida de tu madre, que para ti, es vinculante. Tú has mencionado, que tú eres hijo de "dos amores", porque no conoces el amor de padre, ni tu padre ha influido en tu vida, y estás marcado por la grandeza, sin duda, de tu buena madre. Aunque mucha gente al mirarte, pensara en tu vida, no la entendería. Sólo se dedican a juzgar y a meterse con tu madre, y con lo que ha hecho en su vida, poco entendible; pero has de comprender, mi buen Amigo Teófilo, que la gente, en general es muy dura y tantas veces un tanto cruel y no le importa crucificar, hacer sufrir, acomplejar y amargar la vida a la persona más noble y más indefensa como lo es una madre.

Creo que si hubo pecado, en la carrera de su vida, ya lo tiene bien expiado y que no le dé más vueltas. Lo que está, está, y lo más importante que ha ocurrido en tu vida es que, gracias a esa "irregularidad", y de la manera dolorosa como han querido juzgar tu vida, estás ahora mismo vivo y con la dignidad de un buen hijo y de un buen cristiano. Ciertamente tu vida, está marcada por el problema de tu nacimiento; pero, para Dios, tu llegada a este mundo, es lo que más le importa, ya que, independientemente de quién sea tu madre o tu padre, es El, el verdadero autor de tu vida. iCuántos casos, como el tuyo, han tenido un final feliz y maravilloso para la misma sociedad! Es el caso concreto de San Martín de Porres, —Fray Escoba—, el hermano Dominico y qué categoría tan grande adquirió su madre por salvar a su hijo de un aborto, exigido en aquel entonces, por el Padre de San Martín, porque "atentaba contra "su prestigio" y fama en las Cortes Españolas". Era como una afrenta para su alta alcurnia, y de un puesto alto en la monarquía del emperador Carlos V, y luego de su hijo Felipe II. San Martín de Porres, es uno de los clásicos ejemplos de que lo que importa es el nacimiento del hijo, y no es obstáculo, ni mucho menos, el ser hijo de madre soltera, aún para ser Santo. ¿Te acuerdas cómo amaba a su madre, San Martín de Porres? La adoraba.

Tu amor indescriptible, me recuerda a este caso maravilloso de hijo de madre soltera, como lo eres tú. Tú, amigo Teófilo, tienes la misma categoría y la misma dignidad que la de aquel que sea hijo de padre reconocido. iCuántos desprecios quizás, habrás tenido tú, a lo largo de tu vida por esta causa! Como si estuvieras marcado por el destino, para sufrir y aguantar tantas injusticias, como habrán cometido contigo y con tu madre, y ver, como una tragedia familiar, tu nacimiento. iQué maravillosa grandeza posee tu madre! Con razón casi la idolatras, es casi "como tu Dios", porque ha sido y es lo más hermoso que te ha ocurrido en tu vida, el ser hijo de esta madre concreta que Dios puso en tu camino. iQué valiente fue tu madre en un tiempo en que ser "madre soltera", era como una bajeza y que, hasta para familiares muy cercanos a ti, hubieran querido que tú no existieras! Alguna vez habrás oído de la cantidad de mujeres que se trasladaban a Londres a abortar, para que nadie se enterara del nacimiento de su hijo. Ahora desgraciadamente se está viendo como normal y no hay que ir a Londres. Se olvidan que abortar es matar a un ser indefenso que no ha hecho nada mal a nadie. Sólo que tiene derecho a nacer. Tu madre no se ha avergonzado jamás de ti, sino que, al contrario, eres su orgullo, y la razón y motivación más grande que ha tenido a lo largo de su vida, para que tú seas, ciertamente, "alguien en la vida".

En el tema de tu padre, te diría que dejases la vida correr, y que no te la compliques. Es normal que no sientas amor por él. Al fin y al cabo, nunca se preocupó por ti. Quizá, fuiste sólo el fruto de un amor pasional y sin responsabilidad. No sientas remordimientos por ver en tu padre, un hombre más de la calle. No te atormentes por esto. Sigue tu camino. Que honres con tu vida la grandeza de tu madre. No te acomplejes ni te sientas menos que nadie. Escribe con tu vida páginas bonitas de amor y esperanza. Que tu vida sea un himno a la bondad de Dios y a la ternura maternal de tu santa madre. Es tu vida, precisamente, la que levantará más el prestigio y la valía de tu madre, y no te sientas como un hijo de "segunda clase", por serlo de madre soltera, y no me gustaría que tocaras más este tema y que cuantos te oigan hablar de tu madre, tengan un concepto altísimo de la que un día no "sólo te respetó tu derecho a nacer", sino que, más aún, te ha cuidado, te ha ayudado a que hoy tengas un gran nombre en la sociedad, porque has sabido aprovechar el tiempo y has hecho producir, al máximo, los talentos que un día te dio Dios en el momento de tu venir a este mundo. Ahora que te conozco en profundidad, tengo que decirte, mi amigo Teófilo, "Bendito sea Dios mi buen Teófilo, gracias por haberte conocido".

Cuando me cuentas que tu madre en el momento en que le presentaban tus tías a un joven apuesto e interesante, enseguida, "para que nadie se equivocara, ni se aprovechara, decía que era madre soltera, y tenía un hijo". No escondía su condición ante la sociedad. Jamás sentía vergüenza por su condición de "madre soltera". Cuando me comentabas, cómo tu madre frenaba a los jóvenes de su tiempo, a pesar de que muchos de ellos eran buena gente, me acuerdo de un amigo que tuvo que irse ha realizar su especialidad en la Universidad de Navarra. Enseguida, cuando alguna chica se fijaba en él, antes que se ilusionara con él, sin más le decía: soy un hombre casado, y luego, me decía este amigo, que algunos compañeros de la Universidad casados, se quitaban el anillo "nupcial" y se hacían pasar por hombres solteros. El pensaba: "mi mujer me está siendo fiel en mi ausencia, por tanto, en modo alguno, se merece, que yo le falle". Porque tampoco a mí me gustaría que mi mujer me sea infiel. Estoy de acuerdo en la igualdad de categoría entre hombres y mujeres y nadie es más, ni menos, sino lo que uno es ante Dios: "ni más ni menos". En la viña del Señor hay de todo; pero me encanta la honradez y transparencia de tu madre, aunque, por esta causa, perdiese la ocasión de conocer algún chico, aún en el mejor sentido de la palabra, y que le quiera de verdad, le acepte como es y también, sabiendo que tiene un hijo.

También me cuentas que tu madre, sufría muchas veces incomprensiones, cuando algunos hombres, al ver que tuvo un hijo, siendo soltera la confundían y venían a ella con mala intención, creyendo que era una mujer muy fácil, y que tu madre sentía rabia, porque no podía ofrecer su amistad a ningún hombre, porque se equivocaban y se "iban por otra parte".

Mil veces bendito, el día en que tú pusiste el pie en tierra, en este planeta. "Si no hubieras nacido, sin duda te hubiera echado de menos". También yo me siento orgulloso de que tú seas mi amigo. Hablo con gozo de ti, cada vez que tengo que mencionarte. Eres sencillamente, un campeón. Que sigas "volando muy alto", como soñabas cuando eras pequeño. Que seas un afamado deportista y un famoso aviador de "aviones supersónicos", y de aquí en adelante, sigas queriendo con locura a esa gran madre que no ha escatimado los más insignificantes cuidados para que seas "un don alguien en la vida".

Siéntete orgulloso de la madre que un día te dio a luz y jamás menciones tu condición de "hijo de madre soltera", como si fuera esta condición un deshonor. Ahora te toca a ti, con tu vida, con tu buen hacer, con tu valía personal en la sociedad en que te mueves, quien levante hasta lo infinito, la grandeza y heroísmo de tu madre. Tú eres su sol, el encanto de su vida, el motivo que le lanza a seguir adelante, y a no tener en cuenta los comentarios negativos, que ha tenido que soportar a lo largo de su vida, pues, como tantas veces te he dicho, mi buen Teófilo, tú eres, en verdad la principal razón del vivir de tu madre y lo que le ayuda y anima a seguir adelante contra viento y marea. El tema de tu padre, yo creo que lo debes aparcar y no complicar más las cosas. Deja algo en manos de Dios y creo que ese tema entra dentro de "ese algo". Adiós amigo Teófilo, adiós. Hasta siempre. No sé si me supe explicar.

Antonio María Hernández Hernández


Carta perteneciente a Julio - Agosto de 2009. Publicada en la revista "Como las Abejas"
Nº46

Carta a mi querido Teófilo

iDios mío! iDios mío! iQué mal me ha dejado tu carta, amigo Teófilo!; pero has hecho bien en escribirme y compartir así un problema, a ojos vista, realmente preocupante y que, de momento, parece no tener una pronta solución, ni sé en qué va a parar todo esto. Ciertamente quizá, estábamos viviendo como "en una nube", en una economía engañosa, un tanto superficial. Estamos en unos tiempos muy difíciles. La gente empieza a hartarse de todo y empieza a no creer en promesas, porque la realidad es bien otra, y muy cruda. Tampoco sé, mi buen amigo Teófilo, en qué va a parar o a desembocar toda esta problemática real. Ciertamente yo mismo, siento angustia porque desde que tenemos los "Hogares Santa Rita", nunca hemos visto tanta gente que viene a poner "curriculum", y a pedir un trabajo. Ciertamente tiene que ser muy duro y humillante, el tener que ir de lugar en lugar, pidiendo trabajo, "en lo que sea", y a lo mejor, tocas en mil puertas y no te abren en ninguna. Tiene que ser muy triste y angustiante el llegar a la casa y ver la boca abierta de toda la familia, sin tener nada que echar en ella.

También yo, mi querido amigo Teófilo, conozco personas, que le han embargado todos sus bienes y, han tenido, que cerrar la empresa, con unas enormes deudas a la Seguridad Social , pagarés devueltos, casas hipotecadas y luego subastadas, por "cuatro perras". Son innumerables, en estos momentos, las personas que sufren las consecuencias del paro. Muchos de ellos, con el paro terminado. A mí me duele mucho. De hecho, no hemos reducido plantilla, en estos momentos de tanta crisis. Me da un poco coraje, no obstante de alguno que trabaja en Santa Rita y, no sólo no les importa el que el "Hogar Santa Rita" se hunda, sino que siembra cizaña, malestar y descontento entre los compañeros y critican, a no poder más, de la empresa y del director o gerente, en la calle y en cualquier lugar, como "en bares y fiestas". Encima siguen recibiendo un dinero de la empresa a la que critican. No agradecen el puesto de trabajo. Parece que les da igual que nos hundamos, sin darse cuenta que también se hunden ellos. iEs una lástima!

A esos tales trabajadores yo les invitaría a que nos dejen en paz y se marchen a otra empresa en la que sean más felices. No entiendo que estén en una empresa, en donde, claramente hasta odian y critican al empresario y a la empresa, que les paga el sueldo que llevan a la casa. iCuánto daño hacen en una empresa estos trabajadores que están amargados e influyen y amargan la vida al que está al lado; que pasan por el empresario, con una cara de odio, de desprecio, y provocando, aún al más santo, sin ni siquiera volver la cara para dar "los buenos días"!

Sin darme cuenta, me he desviado de tu carta, mi buen amigo Teófilo; pero no puedo evitar el que mi subconsciente me traicione. También siento una gran angustia al ver la pasividad de algunos políticos, que podrían mover con más rapidez, los permisos para comenzar el edificio del Alzheimer, parado hace más de dos años, y que crearía ahora mismo un montón de puestos de trabajo de la construcción, para edificar dicho Centro y luego crearía más de trescientos nuevos puestos de trabajo, para la puesta en marcha. Ahora mismo, sin tener los dichosos permisos, pedidos desde el mes de abril del año 2006, contrataría a más de doscientos trabajadores relacionados con la construcción para realizar en poco tiempo dicha obra.

Después de este largo paréntesis, volvamos a lo tuyo, mi buen amigo Teófilo. Sé que, realmente, es hasta lógica la actitud, un tanto pesimista, tuya y en la que estás envuelto y atormentado por tan terribles pesadillas, por las noticias que oímos cada día sobre la caída del empleo, el cierre real de tantas empresas, la regulación de empleo y despidos masivos en otras. Es alarmante y real. No es una fantasía, es ciertamente preocupante. A veces me parece, que los políticos, van por un camino y el pueblo por otro. Yo no entiendo mucho de estas cosas, sino que me tropiezo cada día con la dura realidad. Conozco demasiados empresarios que tienen la "soga hasta el cuello".

Ojalá conociera menos casos de personas angustiadas, abatidas, tristes, desesperadas, sin saber para dónde tirar, con problemas de todas las clases. Mujeres separadas que la pareja no le ayuda al mantenimiento de hijos comunes, y que tienen que hacerle frente ellas solas a una hipoteca, que los bancos le devuelven todo y no le conceden ningún préstamo, que hasta los familiares más cercanos le cierran la puerta. Luego ven que el dinero no les alcanza, para comer, pagar la luz y demás gastos propios de la casa, encima del problema afectivo-humano de la separación.

iDios mío, cuántos problemas! ¡Cuánta angustia! !Cuánta gente que está al borde de la desesperación y que no toma una medida dramática, porque aún les queda un poco de fe en Dios! iA cuánta gente le he oído!: "Padre Antonio, donde está Dios, cómo no ve tanta desgracia. Parece como si Dios, cansado de tanto oír problemas, también se desentendiera del hombre que un día creó" ¿Por qué permite Dios tanta desgracia? iQué baje de una vez Dios y vea esto? Es desesperante, angustiante, imposible el seguir así.

Ciertamente el drama es real. Yo mismo creí que era una etapa pasajera. Hoy mismo me encontré con un empresario, que, casi terminando el mes, aún no ha podido pagar la nómina y me contaba que, cuando ya había reunido un poco de dinero para pagar las nóminas, que es sin duda, su principal preocupación, le vino la devolución de unos pagarés, que ya le habían abonado en su cuenta y ahora se los vuelven a cargar a él y se queda sin aquel dinero destinado al pago de las nóminas y le rompe, desgraciadamente, todos los esquemas y los proyectos que tenía para pagar.

Me dices: Padre Antonio, ¿qué puedo hacer? ¿Para dónde me voy? No quiero ser un cobarde y huir del problema tan fuerte que se me avecina con los empleados. Las ventas han bajado. No entra dinero. Estoy entrampado por todas partes; pero si yo tiro la toalla y no le hago frente al problema, le dejo un horrible problema a mi mujer y a mis hijos. A pesar de todo, tengo aún que sonreír, cuando viene un nuevo cliente al negocio. Dios proveerá, como usted tantas veces dice.

También a mí me comentan, que yo lo tengo más fácil porque tengo fe, y me llevo con Dios. Es verdad, mi buen amigo Teófilo, que aún no he perdido la fe; pero esto no me libra de los problemas por los que pasa todo el mundo. La vida no es fácil para nadie, y este problema económico está pasando factura a toda la población, porque los unos dependemos de los otros. Me vire, para donde me vire. las noticias que oigo son alarmantes y dicen que apenas, está comenzando la crisis. Que aún vendrán tiempos peores.

No obstante, creo yo, mi amigo Teófilo, que aunque es justificable tu preocupación, y que estás nervioso, por todo aquello que se nombra a tu alrededor, de momento, tú tienes trabajo, y aún tu empresa está viva, aunque también esté afectada. Por otra parte, la fe no es monopolio de nadie y todos somos iguales de hijos ante Dios, y tenemos que pedirla una y otra vez, aún con lágrimas en los ojos; pero sin desesperarnos, sin dejarnos hundir por la incertidumbre y la tristeza. Piensa, amigo Teófilo, que "Dios se levanta cada día antes que tú, para colgarte el sol y, que tú lo puedas contemplar y disfrutar desde tu ventana". Yo no creería en un Dios que se desentendiera del hombre y se fuera a su cielo, desconectándose del hombre.

No, mi buen amigo. Dios está sensibilizado y preocupado con tu problema, con el problema de todos los seres humanos. Lo que pasa es que para Dios no existe el tiempo y tiene una gran paciencia aunque parezca que se ha olvidado de nosotros y nos ha dejado solos y embarrancados con nuestros problemas. Recuerda, cuando un día el mismo Dios exclamó: ¿Puede acaso una madre olvidarse del hijo que un día dio a luz? Pues, aunque una madre pueda olvidarse y abandonar a su hijo, yo jamás me olvidaré de ti".

Mi querido amigo Teófilo, esta es la hora de la fe, esta es la hora de la prueba, "de las k, tinieblas". Pero hemos de estar convencidos, que Dios "no pega ojo", preocupado por nuestro problema, nuestra angustia, nuestras depresiones, nuestras amarguras y tristezas. También Dios "llora por tus sufrimientos". A Dios le importa tu dolor, tu situación económica, el problema del paro, el problema de tantas personas, cuando hay hijos de por medio. Es muy fácil criticar y ver "los toros desde las gradas". Hay que bajarse al terreno y enfrentarse sin miedo con el toro. Las batallas se ganan en el campo de batalla, en medio del fuego cruzado, temblando, con un miedo humano.

Tantas veces te he dicho, mi buen Teófilo, que "Dios existe", y si existe es bueno, y si es bueno, no puede estar al margen y despreocuparse de nuestros problemas. Nos olvidamos, que no hay nadie que más nos quiera que Dios y, que Dios, tengámoslo siempre presente, es todo poderoso. El creer que Dios está oculto y que no se entera de lo que nos está pasando, es una actitud un tanto irreal e injusta. Lo que ocurre es que El lo que quiere es que nos salvemos y entremos a vivir eternamente en su cielo, y para que lo ganemos, permite el dolor, el sufrimiento, la enfermedad, un revés de fortuna, la separación dolorosa de un ser querido. Nos zarandea muchas veces, bruscamente, para que estemos alerta y nos demos cuenta que aún estamos en el planeta Tierra, y no nos acomodemos y conformemos con esta vida de la Tierra , y "aspiremos a los bienes de arriba", en donde está viviendo el mismo Dios con sus Angeles y sus Santos.

Hay situaciones y momentos tan ingratos y tan desagradables en esta vida, marcada por el tiempo, que se nos hace muy difícil creer, que Dios está detrás de todo esto. Nunca jamás querrá Dios el mal. Siempre quiere el bien y el mal solamente lo permite para que saquemos un bien de él.

Venga, mi amigo Teófilo, agarra tu morral y cárgatelo sobre tus hombros y emprende nuevamente el camino y ponte al frente, sin miedo. Lidera el grupo, anima a los que te acompañan, que te vean positivo, optimista, creyendo en la solución, fiándote de Dios, que es tu mejor amigo y el que nunca te fallará. Venga, buen Teófilo, echa a caminar. Agarra la cantimplora para refrescarte. No mires para atrás, no le des más vueltas a lo que ya no tiene solución. No pierdas el tiempo en lamentar fallos, errores, meteduras de pata. Piensa sólo que Dios te quiere como eres, con tus virtudes y tus vicios, con tu amor y tu desamor.

Ten suficiente confianza en Dios, de que "tarde o temprano", saldremos de esta horrible "crisis" en que estamos inmersos. Y a ti, mi buen amigo Teófilo, que aún te siguen respetando tu puesto de trabajo, dale gracias a Dios y hazte digno de confianza, para que la empresa cuente contigo, para levantarla de nuevo y ponerla a "flote", para que continúe la travesía. No te adelantes a los acontecimientos. No precipites los problemas, y no te rompas la cabeza, por aquello, que no te ocurre a ti, de momento, y prepárate para lo que Dios quiera o permita. Gánate tu puesto de trabajo, que, realmente, para la empresa, seas imprescindible y, solamente se te acabarían tus relaciones con la empresa, sólo en caso de "cierre total". Prepárate para la vida; pero no sufras, ni te angusties, por lo que aún no ha ocurrido y, puede que no ocurra jamás. Hasta siempre.

Antonio María Hernández Hernández.

© Parroquias: El Dulce Nombre de Jesús. La Guancha y San José. San Juan de la Rambla. Tenerife (Canarias). 2003